RIVER PLATE: LA NOCHE INOLVIDABLE DE CHICHIZOLA

El 4 de mayo de 2014 River Plate venció a Racing Club de Avellaneda por 3 a 2 en el Estadio Antonio Vespucio Liberti por la decimoséptima fecha del Torneo Final de dicho año. Esa noche en el Monumental, el equipo conducido por el aquel entonces, Ramón Ángel Díaz, tuvo como héroe a su arquero Leandro Chichizola. Tapó un penal que evitó el empate de La Academia y le dio la oportunidad de alcanzar el liderato al Millonario, que dos jornadas más tarde, gritaría campeón tras seis años sin consagraciones.

“Chichizoolaa las bolaass vaan a empatar (…) vamos a salir campeones”, el grito desaforado del emblemático relator riverplatense Atilio Costa Febre, ante lo que fue la salvada del joven arquero contra el disparo desde los doce pasos del experimentado golero Sebastián Saja. Seis años pasaron de aquella noche en donde River Plate, se encaminó hacia el título número 35 de su historia a nivel local. El encuentro comenzó siendo favorable para los de Núñez. A los 24 minutos de la etapa inicial Fernando Cavenaghi anotó de penal el 1-0 parcial. Sin embargo, pasaron apenas 180 segundos para que la visita consiga la paridad transitoria. A la salida de un tiro libre, Diego Villar apareció solo en el área rival y de cabeza puso el 1-1.

Pero antes del cierre del primer tiempo, Daniel Villalba peleó la pelota, la ganó y dio el pase atrás para la aparición desde afuera del área de Carlos Carbonero, que con un gran sablazo venció la resistencia del ex guardameta de San Lorenzo de Almagro. Ya en el complemento, una jugada exquisita finalizó con una definición aún mejor del Torito Cavenaghi, que en el área chica y de taco, puso el 3-1 para La Banda en apenas nueve minutos de juego. A los 28’ apareció Gabriel Hauche, mano a mano con Chichizola, no perdonó y le dio vida al conjunto de Avellaneda sobre los instantes finales de la contienda.

En el minuto dos de adición (se habían añadido cinco más al tiempo reglamentario) el mediocampista Ariel Rojas levantó la mano en su propia área a la salida de un tiro libre, la pelota impactó en dicha parte de cuerpo y el juez Diego Abal, correctamente y sin pestañear, sancionó la pena máxima. Allí, desde los doce pasos, Chichizola se convirtió en el héroe de la noche. Le adivinó la intención a Saja, en el rebote no pudo concretar de palomita Valentín Viola y el Monumental explotó. Los de Ramón Díaz, aprovecharon el empate sin goles de Gimnasia y Lanús en el Bosque y se subieron a lo más alto del torneo junto al Lobo a falta de dos fechas. La historia ya es la conocida. River empezó a depender de sí mismo, ganó sus últimos dos partidos y gritó campeón tras seis años de agonía y sufrimiento.

El relato del penal atajado por Chichizola de Lito Costa Febre