El Superclásico fue para Boca con una prueba de garra, corazón y jerarquía ante River en el Monumental. Ahora son ocho los triunfos consecutivos de un Xeneize que le ganó al Millonario con tantos de Edwin Cardona (maravilloso tiro libre) y Nahitan Nández por 2 a 1 (el empate parcial fue de Leonardo Ponzio). Un partidazo vibrante y emocionante que dejó polémicas, golazos y una irregular actuación del árbitro Néstor Pitana con aciertos y errores.
Se repartieron el control en el primer tiempo. Los hombres de Guillermo Barros Schelotto dominaron los minutos iniciales con un mediocampo más activo con Pablo Pérez, Nahitan Nández y Wilmar Barrios que sus delanteros (Benedetto y Pavón, flojos). Sin embargo, la Banda se recuperó e hizo volar a Agustín Rossi en varias ocasiones. Pero en el mejor momento de los muchachos de Gallardo se le cayó el «mundo» cerca del final de los primeros cuarenta y cinco: tremenda plancha de Nacho Fernández a Cardona, expulsión del jugador local y golazo de tiro libre del colombiano que viste la 10. Un tanto para verlo una y mil veces, un remate al ángulo y sin chances para Germán Lux. Una forma ideal de irse al entretiempo para el puntero.
El protagonismo del comienzo del complemento se lo llevó Pitana con una expulsión injusta de Edwin Cardona por un «supuesto» codazo a Enzo Pérez, que se había quejado al final de la etapa inicial por el arbitraje. El juez principal se equivocó y compensó cuando no debía hacerlo. El dueño de casa se envalentonó y consiguió la igualdad con un tremendo disparo de Leonardo Ponzio desde 30 metros. Golazo y a sacar del medio. Pero la jerarquía de azul y oro volvió a «sonar» en Nuñez: Nahitan Nández recibió un centro en al área, definió de primer y la mandó a guardar ante la floja resistencia de Lux. Un golpazo para los dirigidos por el Muñeco, que atacaron sin ideas (salvo por un gol no cobrado a Nacho Scocco) ante una defensa rival muy segura con Paolo Goltz y Lisandro Magallán. El líder lo aguantó, pudo liquidarlo y alzó los brazos para cantar victoria.
Un superclásico con todas las letras. Golazos, expulsados y polémicas. Los momentos de ambos se extienden. Boca continuó su racha de triunfos hasta los ocho consecutivos y River estiró su bajón al perder ante el contrincante de toda la vida despues de la dura derrota por la Copa Libertadores ante Lanús.