River le ganó en la agonía un Superclásico intenso a Boca en el Monumental y continuó con su paso arrollador en la Liga Profesional. El Millonario mostró una mejor cara ofensiva y contó con las mejores oportunidades ante un Xeneize ordenado y abocado a no pasar sobresaltos en el Monumental. Sin embargo, un penal de Miguel Borja en tiempo cumplido rompió el cero para el delirio de Nuñez en un final caliente con seis expulsiones tras una ‘batalla campal’ entre los jugadores.
El primer tiempo fue una demostración de un típico Superclasico: pocas emociones, partido trabado con faltas, discusiones y amarillas. El Millo se encargó de la responsabilidad de la tenencia de la pelota con las dos chances más claras en un remate de Nacho Fernández, un cabezazo de Nicolás De la Cruz, (ambos evitados por Sergio Romero) y otro testazo cruzado y desviado de Lucas Beltrán.
Sin embargo, el Xeneize encaró un plan específico en el Monumental y no se despegó ni un minuto. Gran trabajo de presión y un buen desempeño para cubrir todos los espacios para hacerle más incómodo el funcionamiento a su rival. Lo único que no le salió fueron las contras. Ni un tiro arco ni un acercamiento a Franco Armani.
Intenso, con dominio territorial rojiblanco pero con una táctica efectiva de Boca para cortar las intenciones locales y no sufrir al buen juego del equipo de Demichelis.
El conjunto de Jorge Almirón salió con otra actitud al complemento y mostró una cara distinta sin ser tan dominado con mejores intenciones ofensivas. Poco a poco, el dueño de casa fue ganando terreno y el juego con más ocasiones a través de un bombazo de Nico De la Cruz tapado al corner por Chiquito y un tiro en el palo de Pablo Solari (recién ingresado por Aliendro). El Millo siempre atacó por el lado de Valentín Barco, de deslucido partido.
Boca respondió tímidamente con un tiro libre de Sebastián Villa en la primera intervención de Armani en el partido. Pero el control siguió siendo del local que buscó ante un contrincante dedicado a defender el cero.
Las imprecisiones le ganaron a ambas formaciones que no tuvieron sorpresa pero una falta de Sandez a Solari provocó un claro penal que Miguel Borja transformó el gol que hizo explotar el Monumental.
El tanto estalló una batalla campal entre los jugadores de ambos equipos que duró diez minutos y derivó en las expulsiones de Valentini, Equi Fernández y Merentiel en Boca, y Agustín Palavecino y Ezequiel Centurión (suplente).
River se llevó un Superclásico intenso y agónico en el gol de Borja que se llevó las miradas por el escandaloso final por los empujones y expulsiones.