Tal y como había anunciado en el día de ayer, el Estadio Monumental permaneció cerrado durante este sábado ya que River tomó la determinación de no presentarse a ninguna competencia debido al COVID-19. Atlético Tucumán optó por cumplir con el cronograma por lo que el Millonario ahora se expone a las sanciones que le caigan desde Superliga.
Entrada la tarde del viernes, River brindó un comunicado donde expresaba el cierre total del Monumental así como también la determinación de no presentarse a ninguna competición de ningún deporte hasta tanto esté controlada la enfermedad del COVID-19.
Rápidamente, desde Superliga, con Marcelo Tinelli a la cabeza, advirtieron que si el Millonario no se presentaba a jugar ante Atlético Tucumán este sábado, será castigado por las autoridades del campeonato. Instantes después, desde el Decano emitieron una nota donde anunciaban que ellos cumplirían con lo establecido, desligándose de responsabilidad y castigo.
Llegado el sábado, el Monumental permaneció totalmente cerrado. Los utileros del conjunto tucumano partieron rumbo al Estadio donde se chocaron con los portones bajos y la imposibilidad de ingresar. Mismo panorama para el arribo de Germán Delfino y sus asistentes.
Así, el partido quedó suspendido por la decisión de River de no disputarlo. Ahora, será Superliga, que ya labró un acta dejando constancia de lo acontecido, quien decida qué sanción le corresponde al elenco de Núñez por incumplir con el cronograma.