RIVER: AHORA SÍ, D’ALE

Cuando nadie se lo esperaba, River revolucionó el mercado de pases: en tan solo un par de horas, Andrés D’Alessandro se convirtió en nuevo refuerzo del Millonario. El «Cabezón» llegará en las próximas horas al país para sellar su vínculo que lo unirá durante el próximo año, a préstamo, con la institución presidida por D’Onofrio. Gallardo puede sonreír.

Con la llegada de Ivan Alonso, parecía que el Millonario dejaría el mercado de pases. Sin embargo, Enzo Francescoli se encargó de desmentir aquella versión titulando: «vamos en busca de un jugador más». Lo que nadie imaginó es que ese «jugador más» sería Andrés Nicolás D’Alessandro.

En una operación relámpago, River y D’Alessandro acordaron los términos de la transacción. Primero, el jugador debió reunirse con la dirigencia del Inter de Porto Alegre, expresando su deseo de emigrar del club y recalar en River, club que lo vio nacer.

Esta vez, la historia entre River y el «Cabezón» tuvo un destino distinto al conocido durante los mercados de pases anteriores. Un conflicto entre el 10 del Inter y la actual dirigencia del club generó que rápidamente se realice la operación y D’Alessandro vuelva a vestir la camiseta de River, tras 13 años, para felicidad de todos los hinchas.

13 años después, un nuevo capítulo se escribirá. En su anterior paso por el Millonario, Andrés registró 24 goles en 89 partidos y 3 títulos (los Clausura del año 2000, 2002 y 2003). Tras sus largos pasos por Wolfsburgo, Portsmouth, Zaragoza, San Lorenzo e Inter, el «Cabezón» vuelve en busca de su gran anhelo: ganar la Copa Libertadores con River.

D’Alessandro se suma como refuerzo a Nicolás Domingo, Joaquín Arzura, Ignacio Fernandez e Ivan Alonso. Gallardo lo había anticipado cuando en el día de ayer comentó que la diriencia de River estaba «tras un gran jugador». Ahora, el «Muñeco» puede sonreír. Gallardo tiene al refuerzo de jerarquía que tanto esperaba.

Acerca de Lautaro Castiglioni 4838 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.