RIVER: A SIETE AÑOS DEL DESEMBARCO DE NAPOLEÓN

El 6 de junio, pero del 2014, Marcelo Gallardo asumió como entrenador en River luego de la renuncia de Ramón Díaz. Sólo había tenido una temporada de experiencia como DT dirigiendo Nacional de Uruguay, donde ganó un título.

Luego de haber pasado el peor momento institucional y deportivo de su historia en 2011, haber vuelto a Primera División un año después y afianzarse, River, de la mano de Ramón Díaz, consiguió en mayo del 2014 sus dos primeros títulos tras su retorno a la máxima categoría: el 18 se consagró campeón del Torneo Final 2014 y el 24 le ganó el Duelo de Campeones a San Lorenzo.

Sin embargo, y para la sorpresa de todos, el DT riojano tomó la decisión de renunciar tras esos dos éxitos. “Mi objetivo era poner a River en lo más alto y creo que hemos cumplido”, dijo en su despedida.

Así, Rodolfo D’Onofrio y Enzo Francescoli, quien había asumido como Secretario Técnico ese mismo año, se pusieron manos a la obra para encontrarle un reemplazante al «Pelado». Y, desde el minuto cero, Marcelo Gallardo fue uno de los principales candidatos para sucederlo. Ojo, también había otros en carpeta. El primer contactado fue Gerardo Martino, quien lo rechazó tras no tener éxito en Barcelona. Hernán Crespo y el Tolo Gallego fueron otros de los que sonaron. Pero fue el «Muñeco» quien, luego de rechazar una oferta de Newell’s, tomó el cetro de Ramón.

Pero, ¿cómo le había ido como DT hasta el momento? Su experiencia era casi nula. Gallardo disputó su última temporada como futbolista en Nacional de Uruguay y el 12 de junio del 2012 se retiró consagrándose campeón ante Defensor Sporting. Sin embargo, no pasó mucho tiempo alejado de las canchas: el 29 del mismo mes, el Bolso lo anunció como entrenador y allí estuvo un año.

En cuanto a números, al oriundo de Merlo le fue muy bien en Nacional: dirigió 39 partidos, ganó 23, empató siete, perdió nueve, su equipo marcó 74 goles, recibió 41 (+33 diferencia) y tuvo una efectividad del 64.95%. Ahora bien, tomando en cuenta el rendimiento, el Bolso ganó el Campeonato Uruguayo 2011-12 y consiguió el bicampeonato, pero quedó eliminado en la segunda fase de la Copa Sudamericana 2011 y en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2012. Por eso, al final de la temporada, decidió no renovar y dio un paso al costado.

Así llegó Marcelo Gallardo a River. Tras dos años sin dirigir ningún equipo y con sólo un año de experiencia en el fútbol uruguayo, Francescoli tomó la osada decisión de contratarlo para que tome las riendas de un equipo que tenía una base sólida y venía de ser campeón en Argentina. Una determinación arriesgada que, con el diario del lunes, fue un verdadero acierto.

Siete años pasaron de aquel día en el que el Muñeco les habló a los hinchas en su vuelta a River. Esta vez no como jugador, sino como entrenador, donde tomaría un protagonismo importantísimo en la historia del club. ¿Qué cosechó en todo este tiempo? Dos Copas Libertadores, un par de finales ganadas a Boca, cinco eliminaciones al rival de toda la vida en duelos directos, un total de 12 títulos (y contando) y un apodo para toda la vida: Napoleón.