Un día como hoy, pero de 2015, tenía como protagonista al River de Marcelo Gallardo. El equipo del “Muñeco” venía de perder de local ante Cruzeiro por la ida de los 4tos de final de la Copa Libertadores, y tenía la difícil tarea de revertir el resultado en Brasil en lo que resultó ser una noche inolvidable para el “Millonario”.
River venía de eliminar a Boca en lo que quedaría en el recuerdo como una de las series más polémicas y escandalosas de la historia del fútbol sudamericano. En los cuartos de final se enfrentaba a un Cruzeiro que había eliminado a San Pablo por penales, y que mostrando muy poco conseguiría llevarse una victoria por 1 a 0 del Monumental en el encuentro de ida.
Finalmente llegaba el miércoles y River tenía que jugar en el Mineirão, ante más de 50.000 hinchas del Cruzeiro que esperaban ansiosos por ver a su equipo entre los 4 mejores del certamen. Por su parte, River contó con el apoyo de casi 3.000 argentinos que se acercaron al estadio para presenciar la hazaña de los de Gallardo.
Brasil siempre había significado una parada difícil para River, ya que hasta ese momento solo había logrado imponerse en ese país en 6 oportunidades a lo largo de su historia. Además, que el rival fuese Cruzeiro también tenía un significado especial para los de Núñez, ya que era el equipo que lo había derrotado en 3 finales continentales, incluyendo la final de la Copa Libertadores de 1976.
Desde el comienzo del partido River intentó atacar, mientras que Cruzeiro buscaba aprovechar los contraataques y la velocidad de sus extremos Willian y Marquinhos. El encuentro se abrió gracias a un gran pase entre líneas de Teófilo Gutiérrez para Carlos Sánchez, del que el uruguayo sacó provecho acomodando un remate contra el palo derecho del arquero Fábio.

Después del gol de Sánchez, que por el momento llevaba el partido a los penales, llegó un tiro de esquina para River a falta de segundos para el final de la primera mitad. El córner lo cobró Ariel Rojas, y en su trayectoria encontró la cabeza de Jonatan Maidana, que se deshizo de la marca de Manoel y cabeceó al ángulo más lejano del arquero. Así, River se iba al entretiempo parcialmente clasificado, y jugando uno de los mejores partidos del ciclo Gallardo, en el que tanto el colombiano Gutiérrez como Carlos Sánchez se hicieron cargo del juego del equipo y mostraron su mejor versión.
Para el segundo tiempo, Cruzeiro movió el banco y se dispuso a descontar, en un partido en el que ahora necesitaba 2 tantos debido a la diferencia de gol. El conjunto “Celeste” apenas llegó a pisar el área de River, que a los 6 minutos aprovechó un cabezazo de Rodrigo Mora y dejó a Teo Gutiérrez de cara al arco. El colombiano superó al marcador central, y mientras perdía el equilibrio logró colocar la pelota contra el palo izquierdo del arquero, convirtiendo así el tercer gol de River.
Después el partido fue cuesta arriba para Cruzeiro, que golpeado por el resultado llegó al arco rival sin peligro, salvo en 2 ocasiones en las que los palos salvaron a River. Sobre el final, Gonzalo Martínez se escapó de cara al gol, pero Gabriel Xavier lo bajó antes de llegar al área en lo que significó la expulsión del brasilero.
Esa noche River cambió su historia para siempre, porque ese plantel eliminó a su más grande verdugo en competencias internacionales, una hazaña que repetiría en 2019 tras ganarle por penales en los 8vos de final de la Libertadores. A partir de ese partido el equipo de Gallardo disputó 10 partidos más en Brasil, en los que acumuló 2 victorias, 6 empates y 3 derrotas, unas cifras muy buenas en general teniendo en cuenta que ninguna de esas derrotas significó la eliminación de River en copas internacionales.
Ese plantel además terminó por consagrarse campeón de la edición 2015 de la Copa Libertadores, y esa base de jugadores se mantuvo para también coronarse en la Recopa del 2016 y Libertadores del 2018, además de otros campeonatos nacionales e internacionales que hacen parte de la historia grande de River.