River y Boca igualaron 0-0 en una nueva edición del Superclásico argentino. El Millonario jugó mejor que su rival durante gran parte del partido pero, por falencias a la hora de la definición, no logró doblegar a Agustín Orión. Rodrigo Mora contó con dos claras posibilidades para abrir el marcador pero el palo y Orión le negaron el grito. Con el empate, ambos equipos se alejan de la cima en sus respectivas zonas y apuntan todos los cañones a la Copa Libertadores.
La edición 205 del Superclásico argentino entre los dos equipos más grandes tenía lugar en el Monumental de Nuñez. Por un lado, el equipo de Gallardo llegaba tras vencer a Independiente y buscaba un triunfo para no perderle pisada al líder de su zona, Rosario Central; el Xeneize, con DT nuevo en el banco, venía de igualar sin tantos ante Racing en el duelo copero y necesitaba un triunfo para no despedirse tempranamente del torneo.
Patricio Loustau fue el encargado de impartir justicia en este duelo que tenía, por primera vez, 6 árbitros dentro de la cancha. Durante los primeros minutos, el partido se tornaba intenso y con dinámica, teniendo un ida y vuelta constante de ambos equipos que buscaban llegar al arco contrario. River buscaba el desequilibrio a través de sus bandas y Boca respondía por intermedio de la velocidad de Sebastián Palacios y Carlos Tévez.
Con el correr de los segundos, el Millonario fue asentándose dentro del campo de juego y comenzó a dominar a su rival. El equipo de Gallardo utilizaba como vía de ataque el adelantamiento de sus laterales, Gabriel Mercado y Leonel Vangioni, buscando dentro del área la recepción de Lucas Alario o Rodrigo Mora.
La primera de peligro llegó a los 16 minutos, con un desborde de Mercado y posterior centro para Alario, quien recibió dentro de área pero no logró definir y le permitió a Leonardo Jara quitarle el esférico. Un minuto más tarde, tras un tiro libre de Ignacio Fernandez desde la izquierda, Mercado apareció en soledad dentro del área chica, pero su tiro salió desviado.
River crecía con el correr del tiempo y atacaba ante un Boca siempre mal parado en el fondo. A los 23, Jonatan Maidana lo tuvo con un cabezazo que se perdió por arriba del travesaño. 4 minutos después, Sebastián Driussi escapó por la izquierda y asistió a Leonardo Ponzio, quien entraba por el medio del área, pero el volante no logró definir con comodidad y permitió la recepción de Agustín Orión.
Boca iba a responder con un ataque comandado por Palacios, quien disparó de afuera del área pero a las manos de Marcelo Barovero. Sin embargo, River no pasaba peligro y controlaba el juego en la mitad de cancha, con buenas intervenciones de Ponzio y Nicolás Domingo. A los 37, llegaría la más clara del primer tiempo: Driussi le ganó la posición a Daniel Díaz en la izquierda y colocó un centro para Mora, quien definió de primero pero su tiro se estrelló en el poste, ahogando su grito de gol.
El descanso llegaba, con el equipo de Marcelo Gallardo brindando una mejor imagen de la que había presentado hasta entonces el equipo de Guillermo Barros Schelotto. River, sin claridad, atacaba a un desordenado Boca, que no lograba hacer pié en la última línea, sumado al bajo nivel mostrado de Bentancur y Pablo Pérez durante la primera mitad.
En el comienzo de la etapa complementaria, el dueño de casa comenzaría de igual manera que en la primera mitad. A los 4, Driussi robó una pelota perdida por Jonathan Silva cerca del área y definió, de manera apresurada y afuera, ante la salida de Orión. A los 7, Mora desbordó por derecha, colocando un centro para Nacho Férnandez que disparó a las manos de Orión.
En el cuarto de hora del segundo tiempo, Carlos Tévez dispuso de un tiro libre inmejorable, cerca del borde del área grande. Pero «Carlitos» no estuvo fino en la definición y desvió el balón por encima del travesaño. 10 minutos después, Palacios aprovechó un error en la defensa del Millonario y se iba en soledad de cara al gol, pero Barovero, rápido de reflejos, achicó al delantero y expulsó la pelota fuera del terreno.
River había cesado en el claro dominio, aunque continuaba insistiendo con los ataques por las bandas. Gonzalo Martinez, en cancha reemplazando a Driussi, buscaba el desborde constantemente por la izquierda aunque el «Cata» Díaz lograba imponerse y quitarle la pelota en la mayoría de los duelos. Dentro del área, Ivan Alonso y Lucas Alario esperaban por una oportunidad.
Oportunidad que llegaría a los 37 minutos, en una corrida de Martinez por izquierda, colocando un centro bajo para la entrada de Iván Alonso. Alonso no pudo impactar el balón y apareció Mora, quien controló y remató al arco pero Orión, con una estupenda atajada abajo, le impidió el grito al oriental y salvaba a su equipo.
Durante los minutos restantes, ni uno ni otro logró llegar al área rival con peligro y el superclásico finalizó sin goles. River y Boca no se sacaron diferencias y se alejan en la lucha por el torneo. El Millonario fue más que su rival pero falló en los metros finales y le perdonó la vida. Ahora, ambos equipos buscarán triunfar en sus duelos coperos: River irá frente a San Pablo en su casa y el Xeneize visitará a Bolivar en la altura de La Paz.