Hacía un tiempo largo que Ricardo Gareca no hablaba con los medios y, en un reportaje con el Super Deportivo Radio, le dedicó un largo tiempo para dialogar sobre Lionel Messi. El ex entrenador de la Selección de Perú lo puso en la mesa de los legendarios, reveló su pensamiento sobre la actualidad del jugador del PSG y reconoció que le hubiese gustado dirigirlo en algún momento de su carrera.
MESSI, ENTRE LOS MEJORES DEL MUNDO. «Messi está sentado en la mesa de los diferentes y legendarios. Tengo palabras de agradecimientos para nosotros que nos gusta el fútbol: el talento, la habilidad, el gol, él ha hecho un poco de todo. Si se eligen los mejores del mundo, él está entre ellos. Ahora, decir este es el mejor del mundo, no lo sé. Habría que investigar más, porque no se trata solamente de lo que ganó. Al menos para mí, tienen que ver otras cosas. En mi caso, tiene que ver en lo completo que es como jugador. Para definir quién es el mejor del mundo no alcanza con determinar cuántas cosas ganó, porque todos ganaron cosas importantes. Salió campeón del mundo al igual que Pelé y Maradona y el fútbol no cambió y sigue. Si apareció un Messi, es porque antes hubo un Maradona y antes un Pelé. Nosotros tenemos esa raza. No es que si se va Messi desaparece todo. El fútbol sigue andando y si hay algo que no va a desaparecer es el fútbol».
¿CÓMO LO VE A MESSI? «A Messi lo veo joven y entero. No lo veo acabado a pesar de sus 35 años. La imagen que transmite Messi ayuda mucho. A mí me gusta el Messi que despierta desde su familia. Alcanzar ese nivel como jugador no es lo normal para el futbolista de estos tiempos, pero si como profesional. Ese es el legado que deja él: se puede ser un jugador excepcional, con una vida tranquila».
LO QUE MÁS LE GUSTÓ DE MESSI EN EL MUNDIAL. «Si me preguntas que fue lo que más me gusto de Messi en el Mundial, no fue tanto lo que él hizo futbolísticamente, porque me gustó mucho más su carácter, su liderazgo como capitán, su compromiso. Protestando cuando tenía que protestar, estando en calma cuando tenía que estar en calma. Enojado cuando se tenía que enojarse. Messi despierta fanatismo en la juventud».
LA BENDICIÓN. «Dirigir a Messi en algún momento de mi carrera sería una bendición, por más que hoy lo vea improbable. Me hubiera gustado dirigirlo antes, en su plenitud, más joven. Con esa juventud arrolladora. Igualmente sería una bendición independientemente de su edad».