El domingo al mediodía, la Academia de Eduardo Coudet derrotó al Ciclón de Claudio Biaggio para conservar la cima del campeonato de la Superliga. Veintitrés horas más tarde, en el predio Tita Mattiussi, fueron los Cuervos de Diego Monarriz quienes vencieron al conjunto blanco y celeste conducido por el «Lagarto», Juan Fleita, y se afirmaron en lo más alto del torneo de Reserva. Los de Boedo triunfaron por 2 a 0 en un trámite donde siempre fue favorable para la visita.
San Lorenzo marcha invicto en Tercera División. Llegó a Avellaneda con un sprint de ocho victorias y un solo empate pero depositaron todo su potencial en el sur para asegurarse tres porotos más en este monólogo Azulgrana que se encarrila rumbo al título. Racing, con un flojísimo certamen, sumó su trecera derrota en los últimos cuatro juegos de los cuales cosechó un punto de los doce posibles.
La intensidad y el ritmo la puso el Cuervo desde el arranque. Antes del cuarto de hora apareció la figura de Federico Escobar, milenial guardameta promovido desde la quinta junto al colombiano Johar Mejía Moreno, para desviar por encima del travesaño un terrible zapatazo de Gonzalo Berterame. Un rato más tarde, y desde un tiro de esquina desde el costado derecho, José Antonio Vivanco estrelló su cabezazo contra el poste derecho. El Ciclón merecía pero la pelota no entraba.
Racing logró emparejar lentamente las acciones recuperando la pelota en el mediocampo y quitándole ese protagonismo ofensivo que tenía su rival. Los de Fleita tuvieron la gran chance de abrir el marcador a los 28 minutos cuando el ex Ferrocarril Oeste elaboró un contragolpe por el costado izquierdo y descargó para la solitaria entrada de Rodrigo Amaral. El uruguayo, con pasado en Nacional del Montevideo, falló en el mano a mano con Vicente Chávez que ganó ante el habilidoso charrúa y mandó la bola al córner. De a poco la etapa inicial comenzó a apagarse pero San Lorenzo acabó dejando, nuevamente, una imagen más positiva que su contrincante.
El Ciclón sopló bien fuerte en la segunda parte. Las que no quisieron entrar en la etapa inicial, ingresaron en la complementaria. Sin embargo tuvo que ser paciente y tragar saliva ante la mala suerte del arranque cuando el palo devolvió un excelso tiro libre de Ignacio Manzo. La Academia ya la pasaba mal y dio un paso hacia el abismo cuando quedó con diez hombres por la expulsión, tras doble amarilla, de Juan Manuel Sánchez de León.
El «Lagarto» metió mano en el equipo, sacó a Amaral, buscó un poco más de equilibrio pero San Lorenzo no tardó en llegar a la apertura del marcador en el mediodía de Avellaneda. A los 12 minutos del segundo tiempo, y tras una gran combinación en ofensiva, Héctor Jonás Acevedo batió la resistencia de Escobar para estampar el 1 a 0 y elaborar una victoria que terminó justificándose sobre el epílogo.
Golpeados por la adversidad, la Academia sacó fuerzas de donde ya no tenía y por un rato recuperó los hilos de la contienda. Envalentonados por Ojeda, y con el ingreso de Juan José Cáceres, llegaron con algo de riesgo. Incluso empataron con un tanto del ex Verdolaga pero todo quedó invalidado por presunto offside. El resto fue monotonía pura del Cuervo que no aflojaba con su máquina. Pasada la media hora final, Escobar le tapó el segundo a Acevedo pero, a los 42, no pudo evitar el tanto de Alexander Díaz que definió con todo el arco a su merced tras una inteligente asistencia de Mariano Peralta Bauer.
Racing, que nuevamente sufrió una expulsión en un partido de tercera, tropezó y mostró falencias en un equipo que jamás pudo plasmar su juego frente a un oponente que parece no tener freno. San Lorenzo consiguió su noveno triunfo al hilo en Reserva con un 2 a 0 inapelable y se aferró a lo más alto de este torneo. Así como un día atrás, en el Cilindro, los de Coudet vencieron a los de Biaggio para afirmarse en la cima de la Superliga.