Finalmente selló el empate ante el Taladro, por el encuentro de Reserva, en la mañana del viernes. Tras estar dos veces abajo, el elenco de Darío Espíndola logró reponerse e igualar el pleito frente a los de Hugo Donato dejando un 3 a 3 apasionante en el marcador.
La cálida jornada en Sarandí comenzó con una sonrisa para Arsenal y terminó, prácticamente, de la misma forma. El dueño de casa abrió la cuenta desde bien temprano gracias a un hermoso zapatazo de Tomás Magnano que se clavó en un ángulo. Banfield, que venía de ganarle a Racing, debía remar de atrás pero dejó en claro, gracias a su noble cantera, que eso no era problema alguno.
El primer empate (o el segundo en verdad, después del 0 a 0 inicial) llegó a los 21 minutos de la primera etapa a través de Julián Eseiza. A partir de ese entonces, arrancó una nueva historia, y la visita jamás estuvo nuevamente abajo en el marcador. Antes del entretiempo, de hecho, Ignacio Rodríguez marcó el 2 a 1 para los de Peña y Arenales.
El entretenido duelo continuó en la complementaria. Media hora antes del final, Rodrigo Giménez capturó una serie de rebotes y emparejó la chapa. Pero el Taladro tenía guardado un cartucho extra, gracias a Lucio Gariberi, que había ingresando instantes previos a la cancha. Así, los de Donato, se llevaban el triunfo, la cima y el puntaje ideal hasta que apareció otra vez la escuadra de «Cafú» Espíndola para poner cifras definitivas por intermedio de un penal convertido por Bruno Báez.
Arsenal, que en el debut tropezó ante San Lorenzo de Almagro, sumó su primera unidad en un 3 a 3 formidable y maravilloso. Banfield, que sabía que lo ayudaban otros resultados para quedar en lo más alto y en soledad, debió resignarse con el reparto de puntos a pesar de saber que estuvo dos veces arriba en el tanteador.