En un partido clave para no descender, la selección de la República Checa ganó por 1 a 0 a su par de Eslovaquia y mantuvo la categoría en la última jornada del Grupo 1 de la Liga B de la UEFA Nations League. El encuentro se disputó en el Eden Arena y bajo el arbitraje del español Alejandro Hernández. El único gol de la contienda fue convertido por Patrik Schick.
Todas las miradas estaban puestas en la ciudad de Praga. Es que el vencedor del cotejo entre la República Checa y Eslovaquia definiría quién se quedaba en la Liga B para la próxima edición de la Liga de las Naciones de la UEFA, y obviamente, quién bajaría a la Liga C en el próximo certamen. En el inicio la visita casi se adelanta en el marcador mediante un zurdazo de Dávid Hancko que se fue apenas afuera.
E instantes más tarde, Marek Hamšík puso a trabajar al golero Tomáš Vaclík con un disparo desde afuera del área. Minutos más tarde nuevamente el jugador del Napoli de Italia volvió a probar, aunque sin tanta suerte. El dueño de casa se pudo aproximar a la valla defendida por Martin Dúbravka a los 20’ con un tiro de Tomáš Souček que se fue rozando el palo izquierdo. Finalmente a los 32’ los checos quebraron el cero de la mano de Patrik Schick, que de zurda clavó el 1 a 0 parcial.
En la parte complementaria fue un dominio constante de los locales. Que buscaron el segundo para estar más tranquilos. Pero fallaron en los metros finales y tuvieron que sufrir hasta el pitazo final. Los eslovacos comenzaron a apretar más la salida desde el fondo de su oponente, y ocasionaron algunas chances para empardar. Una de ellas se dio a los 15 minutos con un remate de media distancia de Ondrej Duda que se fue elevando poco a poco hasta perderse por encima del travesaño.
El tiempo en el reloj corrió, el resultado fue inamovible por lo que producían los protagonistas, y luego del pitazo del juez español Alejandro Hernández, la República Checa festejó aliviada la permanencia en la Liga B para la próxima edición de la UEFA Nations League. Mientras que Eslovaquia quedó condenada y su destino quedó enmarcado en una división menos, la C.