Real Tomayapo sumó uno de los puntos más importantes en su historia. El conjunto boliviano aguantó con uñas y dientes ante Inter en Porto Alegre para sostener el marcador en cero por cero y llevarse su primera unidad en la Copa Sudamericana.
Real Tomayapo vivió una noche histórica en Porto Alegre. El conjunto boliviano disputó su primer juego como visitante en la Copa Sudamericana ante nada menos que Inter, uno de los favoritos en el certamen. Y con uñas y dientes, los dirigidos por Cristián Arán aguantaron para llevarse un valioso punto.
Tras un comienzo donde los visitantes se animaron y hasta contaron con una situación en la cabeza de Miguel Graneros contenido por Sergio Rochet, el partido se disputó en terreno de los bolivianos. Inter monopolizó la tenencia de la pelota y generó un sin fin de ocasiones de peligro en el área rival, teniendo a Lucas Alario y Rafael Santos Borré como los delanteros más activos pero fallando en la definición cada vez que tuvieron la chance.
Los minutos iban pasando y Tomayapo apostaba a defenderse de cada envío que caía en su campo. El elenco de Eduardo Coudet iba sin cesar pero carecía de ideas para romper el cerrojo defensivo impuesto por el rival, debiendo apostar a los disparos de larga distancia que, en su mayoría, se perdían por línea de fondo.
Así, el reloj fue corriendo y, mientras Inter entraba en desesperación, Real Tomayapo se aferraba al histórico punto con la valla en cero. Finalmente, el tiempo terminó por agotarse y el marcador reflejó un 0-0 que resulta tan decepcionante para los brasileños como histórico para el conjunto boliviano.
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