Real Pilar venció 1 a 0 a Claypole en el marco de la vigesimotercera fecha del Torneo de la Primera D jugado en el Estadio Municipal de Pilar y bajo el arbitraje de Juan Pablo Battaglia. El único gol que significó en el triunfo del Monarca, fue convertido por Thiago Grandis en la parte complementaria.
Era un mano a mano por la salvación. A pesar de que aún quedan algunas jornadas más para la culminación del campeonato, Real Pilar y Claypole se veían las caras en un encuentro fundamental pensando en mantener la categoría. El Monarca llegaba al duelo tras perder ante Atlas por 2 a 1 en General Rodríguez. Por su parte El Tambero derrotó en casa a Argentino de Rosario, y cortó una larga racha de seis partidos sin sumar.
En el inicio del cotejo, el dueño de casa se plantó mejor a su rival, y dominó las acciones del encuentro. Del otro, el elenco visitante se resguardó a la espera de algún contragolpe que sea letal. Poco nos dieron en los primeros 45 minutos, las emociones se hicieron esquivas. En cuanto al intento, los de Rodolfo De Paoli merecieron un poco más, pero el golero Leandro Romero se calzó bien los guantes y evitó la caída de su valla. Así ambos equipos se fueron a camarines igualados en cero.
Para el complemento el elenco de zona sur del Gran Buenos Aires salió con otra cara y quiso ser el protagonista del compromiso. Cortó bien los circuitos del juego, y empezó a tener mayor tenencia del balón. Es así, como casi llegó a la apertura del marcador. Pero el otro guardameta, Joaquín Rodríguez, que hacía su debut absoluto en el arco del conjunto de Pilar, respondió muy bien y la sacó justo en la línea de meta.
Luego de haber pasado la tormenta, Real Pilar no quiso ser sometido a más peligro, y empezó a imponer la localía y creo numerosas situaciones de gol, pero sin tanta efectividad para romper la parda. Todo indicaba que en el Estadio Municipal las emociones no se harían presente, pero a los 33 minutos de juego, Thiago Grandis sacó un tremendo zurdazo, que pegó en el palo del arquero Romero, y luego ingresó al arco. Deliro del público presente. Los minutos corrieron y no hubo tiempo para más. Ganó El Monarca un encuentro que lo invita a soñar con la permanencia.