En una noche verdaderamente inolvidable, el Rey de la Champions League validó su reinado eliminado al Manchester City, que terminó el tiempo reglamentario como finalista. Ahora Real Madrid irá por la 14 ante Livepool.
En un partido bien distinto al de la ida, Real Madrid no encontró las mejores formas para doblegar a un City errático pero firme en cada línea. El Merengue necesitaba un gol para igualar la serie, pero no se vio realmente cerca de lograrlo, incluso Courtois tuvo dos atajadas muy importantes para sostener el cero.
El ingreso de Ilkay Gündogan mejoró considerablemente al City, que a quince del cierre rompió el cero con una gran maniobra de Bernardo Silva para la todavía mejor definición de Mahrez.
Real Madrid recogió el guante y salió a buscarlo, sin embargo Manchester City creció en ventaja y tuvo no menos de dos situaciones nítidas para estirar su diferencia.
Pero Real Madrid es Real Madrid, y sin haber logrado un solo tiro limpio a puerta en los primeros 89 minutos, terminó empatándolo en el 90 con la aparición de Rodrygo e igualando la serie dos minutos después con otra aparición del brasileño.
De la nada a la gloria, 2 a 1 parcial y serie 5 a 5. Tiempo extra.
El tiempo extra comenzó a pedir del Merengue, una clara infracción de Rúben Dias contra Benzema que el juez Orsato no dudó en sancionar como penal.
El mismo Karim Benzema, el hombre de esta Champions League, cobró la factura con una impresionante serenidad, decretando el 3 a 1 que metió a Real Madrid en su decimoséptima final de Champions League.
Solo el Madrid.