No fue una victoria más. De hecho, cualquier triunfo en un derbi tiene un valor totalmente distinto. No obstante, este 4 a 0 que el Merengue le propinó al Blaugrana en Catalunya no sólo depositó a la Casa Blanca en la final de la Copa del Rey sino que tuvo una marca que jamás habían visto algunas generaciones.
La última vez que Real Madrid le ganó al Barcelona como visitante anotándole cuatro goles había sido el 27 de enero de 1963 por La Liga. En aquella oportunidad, los de la capital se impusieron por 5 a 1 con un hat-trick de Ferenc Puskás, un grito de Alfredo Di Stéfano, y otro de Paco Gento.
Después de 60 años, el Merengue volvió a meterle cuatro goles al Blaugrana en el Camp Nou y fue en la noche del miércoles cuando los dirigidos por Carlo Ancelotti golearon por 4 a 0 a los de Xavi para meterse en una nueva final de la Copa del Rey.
De aquella maravillosa función en Catalunya por La Liga en 1963 a este 2023 han pasado exactamente seis décadas y varias generaciones que pudieron gozar hasta victorias con tres tantos anotados fuera del Santiago Bernabéu en un derbi. Así, después de 21983 días, se despachó la Casa Blanca en territorio enemigo.
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