Por la final del Mundial de Clubes, Real Madrid venció al Kashima Antlers por 4 a 2 en el tiempo suplementario en Yokohama. Los goles del elenco español los marcaron Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, en tres ocasiones, mientras que Gaku Shibazaki anotó para los japoneses.
Cierre de año espléndido para la “Casa Blanca” y para CR7. Los españoles se quedaron con el Mundial de Clubes pese a que tuvieron que batallar 120 minutos ante un equipo local que sorprendió a todos durante todo el campeonato y, también, en esta final.
En el primer tiempo, el conjunto blanco arrancó con todo. Antes de los diez, los de Zidane se pusieron en ventaja luego de que Benzema capitalizara un centro desde la derecha.
Luego de esa acción, parecía que el Real Madrid se encaminaba tranquilo a la obtención del campeonato.
Sin embargo, a uno para el final de la primera parte y más allá de que los españoles dominaron todo el match, los de Masatada Ishii lograron el empate. Shibazaki apareció en soledad dentro del área del Real Madrid y definió ante keylor Navas para llevar el cotejo al descanso con resultado 1 a 1.
En la parte complementaria, el cotejo siguió como antes del gol japonés. El Real Madrid seguía dominando el juego y los locales esperaban.
Y a los siete, todo el mundo futbolístico se sorprendió cuando Shibazaki, el mejor jugador del partido del Kashima Antlers, sacó un remate que venció a Navas y, hasta ese momento, su equipo daba la sorpresa.
Pero, siete más tarde, la “Casa Blanca” llegó al empate luego de que Cristiano Ronaldo anotara por intermedio del tiro desde los doce pasos.
Los minutos siguientes fueron todo del conjunto español. Sin embargo, los de Zidane chocaron con Sogahata y así, el cotejo se fue lentamente al tiempo suplementario.
Antes de la finalización de los noventa minutos reglamentarios, Kashima Antlers pudo ganarlo con un remate de Fabrizio que Navas envió al córner y una definición de Endo, quien no pudo rematar bien con su pierna derecha. Además, el árbitro de Zambia, Janny Sikazwe, no le sacó la segunda tarjeta amarilla a Sergio Ramos cuando éste había cometido una falta que ameritaba esa cartulina.
En el suplementario, Real Madrid aprovechó el cansancio del elenco japonés. A los siete, Ronaldo definió sólo ante Sogahata y comenzó despejar el camino para su equipo hacia el título.
Pese a esto, los locales buscaron el empate y casi lo consiguen en un cabezazo de Suzuki que terminó pegando en el travesaño.
Y a los 14, el conjunto blanco lo selló definitivamente. Tras un remate de Kroos, el esférico le quedó a Ronaldo, quien liquidó la cuestión y, después de unos quince minutos que casi estuvieron de más, el Real Madrid se quedó con la copa.
De esta manera, los de Zidane sumaron su tercer título en el año luego de la obtención de la UEFA Champions League y la Supercopa de España.