El Toro Rojo daba el gran golpe sobre el gigante de Baviera y volcando a su favor la serie de Octavos de Final, sin embargo Coman ahogó la ilusión en último minuto reglamentario.
Bayern tomó la iniciativa y se acercó con peligro al arco rival, sin embargo un tremendo contragolpe de Salzburgo generó la diferencia.
El avance fue de derecha al centro y un fallo en plena medialuna terminó encontrando la solitaria aparición de Chulwubuike Adama, quien sin dudar un segundo sacó el categórico remate que superó a Neuer.
Entonces todo se redujo a la búsqueda visitante, misma que se le tornó verdaderamente cuesta arriba.
Pero Bayern Munich es Bayern Munich, y con su jerarquía terminó empatándolo en el último minuto reglamentario, gracias a Kingsley Coman.
Final y parda en uno. Todo se resolverá en Múnich.