Manchester City dominaba sin grises en Alemania pero RB Leipzig cambió su postura durante el complemento y desnudó falencias en el equipo de Guardiola, al que no le terminó cayendo de todo mal el empate.
Leipzig y Manchester City se repartieron el partido, iniciando su serie de Octavos de Final con un empate que se ajusta a lo visto.
La primera parte fue de la visita, que estuvo más atenta a los detalles y supo instalarse en campo local, pese a mostrar cierta irregularidad a la hora de ser peligroso.
Pero cuando RB Leipzig se equivocó, el City no perdonó. Grealish recuperó la pelota tras una mala salida y dio inicio a la réplica que terminó con Gündogan dejando correr la pelota entre las piernas de Gvardiol.
Riyad Mahrez recibió en puertas del área y sin demorar sacó el gran zurdazo que dejó sin chances a Blaswch.
Ganaba Manchester City y dejaba la sensación de tener no solo el partido, sino toda la serie, en el bolsillo.
Pero Marco Rose reaccionó desde el banco y su equipo mejoró en el complemento. El ingresado Henrichs tuvo el empate pero desvió de cara a Ederson, quien más tarde se luciría bloqueando la definición del unipersonal de André Silva.
RB Leipzig llevó el trámite al campo del City y logró empatarlo con un balón quieto a veinte del final. Josko Gvardiol tomó revancha aprovechando las facilidades de la desarmada defensa visitante; el croata saltó con libertad y cabeceó casi contra el arco vacío.
Final y serie abierta de cara al desquite en Manchester. Ambos mostraron tener las herramientas para lastimar, pero si el City no encuentra mejores respuestas ofensivas para complementar su dominio de balón puede llegar a sufrir un golpazo ante este entusiasta combinado alemán.