El equipo de Vallecas se impuso 2 a 1 ante el Real Girona con un doblete de Sergi Guardiola y sigue a paso firme en el certamen domestico.
Un partido complicado para Rayo Vallecano en el estadio Municipal de Montilivi. Del otro lado un Real Girona muy digno que lo lastimó demasiado en el primer tiempo y de no ser por Luca Zidane quizás el resultado era diferente. Pero selló su pase a cuartos y en, hasta ahora una temporada histórica, busca llegar lejos en la Copa del Rey y alcanzar su mejor actuación que fueron las semifinales en el 1982.
El partido arrancó intenso y con dominación de ambos de la pelota. La primera opción de gol le perteneció al local con un doble disparo y una doble atajada de Luca Zidane. La primera a David Juncà y en el rebote a Arnau Martínez. Tres minutos después, Isi Palazón estrelló un tiro libre en el travesaño y Zidane le contuvo por la misma vía un disparo a Nahuel Bustos. El local llegaba con más peligro y el gol no tardó en llegar. Tiro de esquina de Borja García y cabezazo del colombiano Bernardo Espinosa para poner el 1 a 0. De todas maneras, sobre el cierre de la primera mitad, los de Andoni Iraola encontraron la igualdad en un rebote de una pelota parada. Sergi Guardiola la tomó de volea y la mandó a guardar para el 1 a 1.
Rayo Vallecano golpeó en los momentos justos porque igualó el marcador cuando se moría el primer tiempo y se puso en ventaja cuando recién comenzaba el complemento en una jugada insólita. Luego de un lateral al área, el defensor central del Girona jugó para atrás con el arquero, exigiéndolo realmente demasiado y en la presión Guardiola puso el 2 a 1. Luego de esto, el tramite del encuentro se planchó bastante y el conjunto local se quedó. Igualmente tuvo la oportunidad en un penal que Zidane le contuvo al goleador uruguayo Cristian Stuani.