El brasilero de 25 años, que viene de tener una gran temporada en el Leeds United, es seguido de cerca por Barcelona, Arsenal, Chelsea y Tottenham.
El futbolista, que además es una pieza fija de Tite en la Selección Brasileña, brilló durante la última campaña con el equipo del norte de Inglaterra despachándose con 11 goles y 3 asistencias en 35 partidos disputados, ayudando a cumplir la meta de la institución que era no descender de categoría.
Por ese motivo es que no pasó por desapercibido de los ojos de las potencias europeas, que buscan cerrar la contratación del atacante nacido en Porto Alegre. Sin embargo, todos los que preguntaron por él se encontraron con una traba económica: Leeds no piensa desprenderse de su número 10 por menos de 65 millones de libras.
Si bien en principio se rumoreaba que su fichaje a Barcelona era un hecho, ya que los catalanes habían llegado a un acuerdo con el representante de Raphinha meses atrás, al entablar conversaciones con los de Ellan Road y ofrecer entre 40 y 45 millones de euros, se encontraron con un gran revés. Lo mismo ocurrió con los Gunners, que acercaron una primer oferta que fue rechazada inmediatamente al ser considerada como “insatisfecha”.
Por el lado de Chelsea y Tottenham, ambos correrían en desventaja para quedarse con jugador. Lo cierto es que el brasileño estaría buscando un cambio de aires, aún más luego de la salida a comienzos de año del argentino Marcelo Bielsa, entrenador que apostó por él y que lo llevó a Inglaterra.