Los clubes cumplen con funciones sociales en todo momento pero aún más en épocas donde la gente necesita de ellos. La Academia volvió a dar muestras de tener sus puertas abiertas para acompañar al mundo en esta pandemia del coronavirus. Y por eso mismo, la institución abrió sus puertas de la sede de Avellaneda para potenciar la campaña de donación de sangre.
La casa administrativa y de muchas disciplinas de Racing, ubicada en la Avenida Mitre al 934, dejó de tener sus puertas cerradas en épocas de aislamiento social. Con el fin de ayudar a los hospitales de la provincia de Buenos Aires, muchas personas se sumaron a la movida y dejaron sus glóbulos colorados y blancos para quienes más lo necesitan.
Justamente, en las chicanas futboleras, el tema para el hincha de la Academia fue que su sangre no era roja. Pero más allá de la broma, la sociedad demostró una vez más que las grietas futboleras quedarán para esos 90 minutos que dure un derby. Y sucedió lo «clásico»… sin distinción de camisetas hasta los hinchas de Independiente dijeron presente en la sede de su eterno contrincante.
En un gesto para destacar tanto de quienes se acercaron sin importar que su pasión trascurra en la vereda de enfrente como también por parte de los médicos y enfermeros, no faltaron las bromas con un magnífico sentido del humor. Carteles con el «Soy de Racing» o «Soy de Independiente» se mezclaron en las mismas fotos. Y así al coronavirus le ganamos todos juntos gracias al fútbol que no entiende de barreras.