RACING: A QUINCE AÑOS DEL PASO A PASO

Parecía de película y lo fue. Treinta y cinco años habían pasado del último título a nivel local para que uno de los más grandes del continente americano pudiese dar otra vuelta olímpica. Y si bien todo estaba encaminado, hasta la crisis de un país dilató la definición, para que la Academia después de Navidad pudiese sacar ese grito atragantado y gritar «dale campeón» nuevamente.

El eterno y famoso paso a paso arrancó un 17 de agosto de 2001, en un embarrado Cilindro de Avellaneda y bajo una lluvia que no logró apagar tanto fuego. El zapatazo de Carlos Arano daba inicio a una epopeya imobrrable. Racing derrotaba por 2 a 1 a Argentinos Juniors y empezaba a conocer a alguno de sus nuevos jugadores que meses más tarde se convertirían en ídolos.

Fue la segunda fecha uno de los puntos de inflexión en el torneo porque los dirigidos por Reinaldo Carlos Merlo perdían el clásico contra el Rojo en la vieja Doble Visera hasta que, sobre el epílogo, Gabriel Loeschbor superó de cabeza a un Ariel Rocha que dejó su arco vacío para que la Academia se lleve un empate agónico del derby.

Racing siguió su camino a la gloria derrotando a Rosario Central en Arroyito, a Newell´s en casa, a Talleres en el Chateau Carreras y empatando sin goles frente a Belgrano en una de las jornadas donde el Juan Domingo Perón lució a reventar. Después de dicha parda batalló demasiado para superar a Huracán con un tanto de Gustavo Barros Schelotto y a posteriori llegó una goleada sabrosa ante San Lorenzo de Almagro donde brillaron la «Chanchi», Carlos Maximiliano Estévez, y el colombiano Gerardo Bedoya.

El invicto se prolongó porque la Academia viajó a Santa Fe para ganarle a Unión por 2 a 0. Después de una quincena sin fútbol fue el turno de vencer a Colón y el fin de semana siguiente la ilusión se trasladó a la ciudad de las diagonales. La gente viajó en un tren especial a La Plata, embanderado de celeste y blanco pero con la mancha negra de la muerte de Fernando Incarbone cayéndose de la formación ferroviaria en movimiento. Estudiantes le ganaba por 2 a 0 a los de Merlo al cabo del primer tiempo pero con una remontada digna de campeón y los goles de Estévez y José Chatruc fueron los visitantes quienes se impusieron por 3 a 2 finalmente.

Llegó el turno de recibir a Gimnasia con quien, hasta ese entonces, las hinchadas eran amigas. En el medio Racing había adelantado el cotejo de la decimoquinta fecha frente a Boca Juniors que debía viajar a Japón para jugar la Copa Intercontinental. La derrota ante el Xeneize le cortaba una seguidilla de doce encuentros sin caídas en el torneo. Pero ante el Lobo llegó la recuperación con una goleada por 4 a 1.

Post triunfo ante el Basurero, la Academia dejó ir dos puntos en tiempo de descuento tras igualar 4 a 4 contra Nueva Chicago. En Avellaneda le ganó con lo justo a Chacarita Juniors, luego descansó y llegó fresco al partido contra River donde Bedoya empató a tres minutos del final para desatar la locura en el Cilindro. Allí, por primera vez, la hinchada dejó de lado del temeroso «paso a paso» del entrenador para cantar que «se viene el Racing campeón». Todo, absolutamente todo, era fiesta blanca y celeste.

Las tres fechas finales fueron no aptas para cardíacos. El Millonario se había acercado después que los de «Mostaza» igualaran 0 a 0 ante Banfield en Parque Patricios. Aquél domingo por la tarde Oscar Sequeira le anuló dos tantos a la «Chanchi» que se salvó de una sanción disciplinaria tras pelearse y agredir verbalmente, la jornada pasada, a Martín Cardetti. Sin embargo del «terrible cagón y mala leche» hacia el Chapulín, todas las críticas saltaron hacia el colegiado que privaba, a los hinchas del conjunto blanco y celeste, de dar la vuelta olímpica en su casa.

En un Juan Domingo Perón colmado, recibió a Lanús y lo venció por 2 a 0. River hizo lo propio con el Bicho de La Paternal y todo se debía definir en el capítulo final. Pero llegó el caos en el país, la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, y la postergación del desenlace. Pero si la gente esperó 35 años pudo soportar un par de días más. Mientras Argentina estaba en llamas se terminaba el eterno paso a paso. Racing igualaba 1 a 1 con Vélez, hace 15 años, y volvía a tocar el cielo con las manos.

Acerca de Marcelo Patroncini 24419 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.