Infartante. Así fue el empate 3 a 3 que brindaron la Academia y el Matador en la tarde del sábado. Tanto los de Facundo Sava como los de Pedro Troglio, en su debut como DT del elenco de Victoria, pudieron quedarse con los tres puntos e incluso arrasar con una goleada pero el destino quiso que repartan unidades en el Cilindro de Avellaneda en un partidazo difícil de olvidar.
Había arrancado mejor Tigre en el Juan Domingo Perón con un intento de Jorge Rodríguez que buscó el palo más lejano de Sebastián Saja y salió desviado. Después fue Federico González quien disparó por lo bajo y se encontró con una buena reacción del guardameta local. Sin embargo fue Racing quien abrió la cuenta cuando Oscar Romero, de atropellada, quedó mano a mano con Javier García y estampó el 1 a 0 cuando apenas iba un cuarto de hora.
Parecía que la Academia iba a dominar a su antojo el triunfo porque en la jugada siguiente Lisandro López tuvo el segundo de cabeza pero salió apenas afuera. Claro que en la contra comenzó la pesadilla para el dueño de casa porque Sebastián Rincón le ganó en velocidad a Nicolás Sánchez, se metió dentro del rectángulo mayor e igualó las acciones.
Raudamente Tigre castigó otra vez a Racing. A los 20 minutos Saja intentó salir jugando en su propio área, pisó la pelota y la perdió frente a González quien con todo el arco a su merced puso el 2 a 1 para los de Troglio. El local, que estrenaba camiseta, había pasado de la fiesta al horror en un abrir y cerrar de ojos pero, con su característica clave de pelear hasta el último instante, salió decidido a buscar el resultado otra vez.
Si el encuentro ya era un partidazo, lo que siguió fue mejor aún. Romero exigió a García que salvó con la yema de sus dedos al córner. Más tarde el ex arquero de Boca Juniors tapó con sus pies lo que hubiese sido la igualdad para los de Sava. Llegando al final de la etapa inicial el «Chino» Saja hizo lo propio en un mano a mano que le contuvo casi de casualidad a Lucas Janson. Incluso el árbitro, Pablo Lunati, le quiso dar más cuerda al espectáculo anulándole un gol al Matador por presunto offside.
Hubo más, y claro que fueron de muchísimo riesgo. El barro le frenó en la línea una palomita rasante de Romero. También Marcos Acuña quedó en una posición inmejorable para conseguir la igualdad pero su disparo se fue besando el poste izquierdo de «Javi» García. Y en la última del primer tiempo, Luciano Aued cabeceó en la puerta del área chica pero con el infortunio de que el esférico terminó yéndose por línea de fondo.
El empate llegó rápidamente después del descanso. El mismísimo «Luli» Aued sacó un fuerte remate desde 20 metros que se tornó inatajable para el arquero y así, el ex Gimnasia y Esgrima La Plata, gritaba su primer gol en un torneo local de la máxima categoría (ya había convertido por Copa Argentina y en un amistoso de la Selección).
Con el 2 a 2 tuvo Racing la victoria parcial en una mediavuelta de Lisandro López pero se la llevó Tigre en un contragolpe letal de Rincón que no perdonó tras ganarle ampliamente en velocidad a todos y fusilar a Saja. Claro que los de Sava pudieron igualar otra vez la contienda pero Gastón Díaz, con todo el tiempo del mundo, mató la pelota con el pecho, sacó el disparo y el palo le negó el empate.
López en el área chica y Diego Milito con un remate que encontró justo García también fueron eje del empuje Académico en pos de quedarse al menos con un punto en su propia casa. Todo parecía que la victoria se iba justamente para Victoria pero en tiempo de descuento el Matador recibió el cachetazo final cuando Ricardo Noir empujó una pelota debajo del arco y puso cifras definitivas en Avellaneda.
¡Qué Barcelona – Real Madrid, ni Barcelona – Real Madrid! El partidazo del fin de semana se vivió en el Cilindro con un 3 a 3 entre Racing y Tigre que sólo pudieron disfrutar los neutrales. Sin lugar a dudas fue otro partido de este bello fútbol no apto para cardíacos.