La Academia completó el calendario y cerró la temporada 2018/19 de la Superliga alzando el trofeo de campeón. Pero más allá del festejo, hubo un encuentro entre el primero y el segundo. Y el Halcón también tuvo su reconocimiento con un puente humano hecho por los locales y los aplausos de la hinchada cuando se retiraban del estadio tras el 1 a 1 final.
Bien temprano se abrieron las puertas del Cilindro de Avellaneda para que Racing celebre su merecidísimo título. Hora y media antes del comienzo, ya no cabía un alfiler en Mozart y Corbatta. Pero más allá del show para el dueño de casa, también existió un justo reconocimiento para Defensa y Justicia.
Tardaron en activar los de Eduardo Coudet y los de Sebastián Beccacece. Cuando lo hicieron explicaron porque llegaron a las posiciones más altas de la tabla. Promediando la etapa inicial, la visita se las ingenió para que Nicolás Fernández quedase cara a cara con Gabriel Arias pero el remate cruzado del atacante terminó sacándole astillas al palo izquierdo del guardameta de la Selección de Chile. En la contra, llegó la réplica para los locales con un gran dribbling de Jonathan Cristaldo que sacudió contra Ezequiel Unsain sin poder vencerlo y, en el rebote, Matías Zaracho no le acertó al arco.
En el primer tiempo hubo un cabezazo de Ignacio Aliseda en Defensa y Justicia que se fue apenas alto y un bombazo de Augusto Solari en Racing que tapó muy bien el arquero del conjunto de Florencio Varela. Así ambos conjuntos marcharon al descanso empatados en cero mostrando un gran respeto mutuo en cada situación.
La paridad se rompió a los 8 minutos de la complementaria. Una formidable acción colectiva derivó en el desborde de Zaracho, el centro al corazón del área, y el zapatazo de Solari que rebotó en Unsaín para que Cristaldo no perdone e infle las redes del glorioso arco donde Ricardo Centurión le dio el campeonato a la Academia en 2014, donde Gerardo Bedoya le empató a River para encaminarse a la gloria allá por 2001.
Los de Coudet se relajaron y la visita se encargó de empatarlo. Arias tuvo unas salvadas providenciales pero no pudo desviar el formidable cabezazo de Matías Rojas tras un exquisito centro de Ciro Rius. Y con la parda, el ganador del torneo, volvió a tener dos situaciones clarísimas como para quedarse con los tres puntos que sólo hubiesen decorado de otra manera la fiesta.
El partido terminó 1 a 1 pero el festejo fue compartido. El público que colmó el Cilindro aplaudió a Defensa y Justicia quien fue un gran subcampeón tras una campaña definitivamente inolvidable. Y cuando los de Beccacece desaparecieron de escena, Racing continuó con su fiesta. Inigualable, inalcanzable. Sin dudas, la gran noche del campeón de la Superliga.