La Academia dio un paso al frente en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores y venció al Xeneize por 1 a 0 en el Cilindro. Como en sus épocas doradas como entrenador de Defensa y Justicia, fue Sebastián Beccacece quien leyó correctamente el encuentro y al igual que el Halcón de Varela algunas horas antes, los de Avellaneda festejaron un triunfo súper valioso en un certamen internacional gracias al gol de palomita, de Lorenzo Melgarejo.
Se midieron mucho Racing y Boca, hasta por momentos parecía un partido de ajedrez. Y justamente esa disciplina la había prácticado el técnico local con los juveniles del club días atrás. El encuentro, más allá de lo físico y lo deportivo, se desarrollaba con inteligencia, pensando mucho más de lo que se debía jugar a la pelota.
La Academia, en el primer tiempo, apenas insinuó con un remate cruzado de Leonardo Sigali, una de las figuras de la noche, que en su incursión ofensiva vio como el disparo se iba cerca del palo derecho de Esteban Andrada. El Xeneize, en contrapartida, parecía irse mejor al descanso ya que con tiros de media distancia ejecutados por Carlos Tévez y Sebastián Villa, exigieron la respuesta de Gabriel Arias. No obstante, el hombre de la Selección de Chile, respondió con creces en todo momento.
Para la complementaria, el dueño de casa seguía firme en defensa pero propuso algo más en ofensiva. Leonel Miranda probó desde afuera y despintó el travesaño en una llegada clara para la escuadra celeste y blanca. Hasta que, a los 14 minutos, y en una combinación donde participaron sus zagueros, llegó el centro preciso y precioso de Eugenio Mena para que, Melgarejo, de palomita, cambiese definitivamente la historia en Avellaneda.
La media hora restante fue un Bobby Fischer ante Boris Spassky en la Guerra Fría. Un paso en falso del soviético o del niño prodigio de los Estados Unidos podía poner en peligro el score en el Cilindro para cualquiera de los dos lados. Boca no supo como entrarle a su rival y se fue con las manos vacías. Racing podía llevarse algo más jugando de contra pero optó por cuidar el 1 a 0 que lo deja bien parado para el segundo partido, a disputarse en la Bombonera, el próximo miércoles previo a las fiestas. Y ambos, esperarán, ese regalo de Papá Noel llamado «pasaje a semis de la Libertadores de América»