En el Mâs Monumental, River Plate derrotaba a Argentinos Juniors con el gol de Miguel Borja hasta que Santiago Montiel, que entró en el cierre, apareció para el 1-1 en el final del partido y con su festejo desató un tumulto. Punto con mejor sabor para la visita.
Comenzaba el 2024 para River y Argentinos en el Mâs Monumental donde el local tenía varias bajas y repercutía en una nómina repleta de juveniles en el banco. La primera cercana estuvo en los pies de Maxi Romero pero contuvo bien Armani. El 4-4-2 que planeó Demichelis le llevó un tiempo amalgamar. Una acción donde Jonathan Galván fue al piso y parecía derribar a Borja ameritó el cobro en primera instancia de Herrera pero tras revisar decidió dar marcha atrás con la sanción. La primera etapa estuvo signada por las imprecisiones. Algunos chispazos fueron cuando Barco asistió a Enzo Díaz que le quemó las manos al Ruso Rodríguez y el gol que Borja convertía pero era anulado por offside hasta que el Colibrí se sacó la bronca con una gran definición tras pase filtrado para el 1-0 parcial.
El complemento salió más decidido el equipo de Guede porque Leonardo Heredia lo tuvo por duplicado pero una se fue al lado del palo y en la otra salvó el chileno Paulo Díaz en la línea. José María Herrera tuvo un buen ingreso desde el banco del Bicho que buscó por su punta llegar al empate mientras que el Millonario no podía liquidar la historia debido a que cedió la posesión. El ingreso y debut absoluto de Franco Mastantuono bajo una gran lluvia de aplausos fue otro momento para destacar. Santiago Montiel, hermano de Gonzalo, saltó desde el banco y armó un jugadón para el empate que Argentinos buscó con ahínco en los segundos 45 minutos.