La Argentina vuelve a hacer historia. En la semifinal del mundial de Lituania venció por 2 a 1 a Brasil con goles de Vaporaki y Borruto, y tendrá la chance de defender su título obtenido hace cinco años. En la final enfrentará al ganador de Portugal y Kazajistán.
Otras difícil parada para los dirigidos por Matías Lucuix. Tras avanzar con puntaje ideal en la fase de grupos más complicada, y superar a Paraguay en octavos y a Rusia (último subcampeón del mundo), se enfrentaba a una potencia mundial, y cinco veces campeón del mundo como Brasil. La Canarinha ganó sus cinco juegos en el torneo, y buscaba su séptima final.
La primera mitad comenzó con los brasileños siendo los protagonistas, y marcando la tendencia al jugar cerca del arco defendido por Nicolás Sarmiento, que poco a poco comenzó a convertirse en pieza clave rechazando remates rivales. Sin embargo a los 11 minutos, la Argentina logró sorprender a la salida de un córner: Bolo recibió, y encontró a Borruto, que tras sacarse una marca de encima remató, y Vaporaki, sobre la línea, la empujó para poner el 1 a 0.
Pero la Argentina no se quedó con eso, y fue en búsqueda de más con buenas sociedades, y atacando los espacios. Así fue como a los 13 minutos llegó el segundo para los dirigidos por Lucuix con una jugada que empezó en las manos de Sarmiento, pasó por Rescia, luego Bolo, Vaporaki la tiró larga para que nuevamente Rescia la meta al medio y Borruto ponga el 2 a 0 con una jugada de pizarrón.
Con la ventaja, la Argentina intentó seguir atacando, y tuvo una muy clara con un remate de Claudino que pegó en el palo. Sin embargo Brasil es una potencia, y hace pagar caras las desatenciones, y así fue como llegó al descuento. A la salida de un córner, Ferrao marcó el 2-1 con el que terminaron yéndose al descanso.
En la segunda mitad, la Albiceleste fue pura garra y corazón. Defendió con uñas y dientes ante un equipo con jugadores reconocidos a nivel mundial. En esos segundos 20 minutos, Sarmiento volvió a ser clave rechazando pelotas y evitando la caída de su arco, y en la única que no pudo, Ferrao no pudo empujarla, y la terminó sacando al lado del palo.
En los últimos instantes, la Canarinha buscó con el arquero/jugador, pero ni así los dirigidos por Lucuix regalaron espacios para que entre la pelota, y terminaron asegurando el boleto para la segunda final del mundo de forma consecutiva, en donde buscará revalidar el título obtenido hace cinco años en Colombia. El rival se conocerá mañana, y saldrá del ganador entre Portugal y Kazajistán.