Por los octavos de final de la Eurocopa, Polonia venció a Suiza por penales en Saint Etienne, tras igualar en uno entre el tiempo reglamentario y el suplementario, y accedió a los cuartos. El tanto del conjunto dirigido por Adam Nawalka lo marcó Blszczykowski mientras que Shaqiri, en lo que por ahora es el mejor gol de la competición, anotó para los de Petkovic.
Fabianski debería tener una estatua en su país. Y esto es porque después de un primer tiempo en donde fue el que más propuso en ataque, Polonia se olvidó del arco de Sommer, se refugió atrás dependiendo de su defensa y de las atajadas de Fabianski, que fue una muralla en el tiempo suplementario, y terminó ganándolo en los penales.
En la primera etapa, el equipo comandado en cancha por Robert Lewandowski fue el que más intentó en ataque. El delantero del Bayern Munich, que no tuvo un gran cotejo, Milik y Krychowiak pudieron haber abierto el marcador pero en ambas ocasiones sus remates se fueron desviados.
El tiempo pasaba y Polonia era tenuemente superior a su rival, que sólo se aproximaba sin peligro al arco de Fabianski.
Hasta que, a los 39, una pelota que Milik dejó pasar le cayó a Blaszczykowski y éste definió de primera para poner el 1 a 0 con el que se irían a los vestuarios.
En la etapa complementaria, los polacos se fueron quedando de a poco y le cedieron el balón a su rival.
Con más ímpetu que claridad, los suizos arrinconaron a los de Nawalka, que se respaldaron en su defensa y su arquero.
Sin emabrgo, luego de que Seferovic estrellara una pelota en el palo, a menos de diez del final, Shaqiri hizo el mejor gol de la copa hasta el momento. El esférico le quedó abollando en el aire al jugador del Stoke City y éste ensayó una tijera tremenda que pegó en el palo y se metió. Era el empate y el alargue.
El tiempo suplementario fue un monólogo suizo. Los de Petkovic dominaron la pelota y produjeron varias ocasiones de riesgo pero no pudieron con Fabianski. Ni Xhaka, ni Shaqiri, ni Derdiyok, quien ingresó en el tiempo extra, consiguieron vencer al guardavallas, que se convirtió en la figura del match y llevó el match a la definición desde los doce pasos.
En los penales, la fortuna estuvo del lado polaco. Con diez tiros lanzados desde los doce pasos, el único que falló fue Granit Xhaka y esto fue suficiente para que Polonia pasara por primera vez a los cuartos de final de la Eurocopa. Su rival en la próxima instancia será Portugal, que venció por la mínima a Croacia.