El gol de Kylian Mbappé causó un delirio y una algarabía generalizada en todo el estadio Parque de los Príncipes incluso en Mauricio Pochettino. El entrenador lo festejó como se suele celebrar un tanto en los últimos instantes y le contó a los periodistas acreditados al evento qué sintió después de la conversión del francés.
«Sentí dos cosas: alegría y luego a Paredes, que medio un golpe con el pecho en la nariz, pensé que me la había roto. Hasta llamé al médico. Eso sentí», reveló el director técnico del Paris Saint-Germain que casi temrina con una lesión ante la efusiva celebración de la jugada que definió el partido.
«Fue un partido que habíamos soñado y trabajado para desarrollarlo como hemos visto. Vamos a resaltar el trabajo del equipo. El equipo ha mostrado un gran compromiso. Con balón debimos ser un poco más agresivos en el último tercio. Contentos porque ganamos el partido en la última acción y de forma merecida», continuó y analizó el entrenador del PSG.