El encuentro más esperado de la undécima fecha de la elite en Francia culminó 0 a 0. A pesar de los grandísimos jugadores que pusieron el Olympique y el PSG, las emociones no se presentaron en el Stade Vélodrome y, las pocas que hubo, fueron anuladas por el gran protagonista de la noche, el árbitro Benoît Bastien.
Marsella y Paris Saint Germain brindaron un lindo primer tiempo que se fue desinflando con el correr de los minutos. La complementaria, con la expulsión de Achraf Hakimi en la visita, le permitió a los de Jorge Sampaoli tener las mejores ocasiones sin lograr esa victoria que los hubiese acercado a los puestos de arriba.
El local lo tuvo en el arranque con un cabezazo de Arkadiusz Milik que se fue cerca del palo izquierdo del costarricense, Keylor Navas. La visita respondió y, antes del cuarto de hora, anotó el primer gol anulado en la noche de Francia. Neymar desbordó por izquierda, lanzó un buscapié y Luan Peres la metió contra su propia portería. No obstante, Benoît Bastien recurrió al VAR y se enteró que el ex Barcelona estaba offside.
A los 21 minutos del primer tiempo vino el tanto del Marsella que el colegiado invalidó. El español Pol Lirola, en posición adelantada, descargó para Milik que castigaba con un zurdazo frente a los tres palos. Lo que debía estar 1 a 1, por la tecnología, volvía a foja cero en el Stade Vélodrome.
En lo que quedaba del capítulo inicial, PSG generó peligro con las dos claras que tuvo Lionel Messi. El rosarino cabeceó un centro de Ángel Di María cuando faltaban 20 para el entretiempo pero, entre Pau López y el travesaño, se lo negaron a La Pulga. La otra acción fue un tiro a colocar que se fue desviado. Del lado local, apenas un mano a mano de Cengiz Ünder que se quedó sin gasolina y no pudo definir.
La complementaria tuvo un quiebre tempranero porque Hakimi derribó a Ünder que se iba derecho a verse el rostro con Navas. Como último hombre, y apoyándose en el VAR, Benoît Bastien volvió a ser el protagonista en Francia expulsando al zaguero del equipo de Mauricio Pochettino.
Con un hombre de más, el dueño de casa fue quien creó el poco peligro que tuvo el capítulo final de Le Classique. Lo tuvo Valentin Rongier tras un centro de Dimitri Payet pero se fue milimétricamente desviado. Y cerca del cierre hasta Sampaoli se lamentó por un remate mordido y defectuoso del estadounidense, Konrad De la Fuente, que entraba sin marcas por detrás de todos.
PSG, con poca cuota ofensiva y apagándose con un jugador menos, conservó la cima pero nuevamente no pudo cantar victoria fuera de París. Y el Olympique Marsella pudo ganarlo pero no se atrevió y terminó conformándose con un pálido 0 a 0 que de poco le terminó sirviendo a los de Sampaoli.