Platense sufrió pero terminó gozando ante Ciclista Olímpico en la noche del jueves para la Liga Nacional. El Calamar parecía tener controlado el juego pero su rival creció, se puso a un punto y estuvo muy cerca de ganarlo. Lo cierto es que la victoria quedó en manos de los de Vicente López por 73-72 para, además, arrebatarle el invicto a los de Santiago del Estero.
Un partidazo tuvo lugar en Vicente López por la noche del jueves de la Liga Nacional. Platense fue más que Ciclista Olímpico y, no sin sufrir, terminaría por imponerse 73-72 para cortarle el invicto al único equipo que aún no había conocido la derrota en este certamen.
Tras un comienzo favorable a los de Leonardo Gutiérrez, Platense comenzaría a crecer y se haría dueño del desarrollo. Siendo mejor en ofensiva e impidiendo que los contrarios desplieguen su poderío, el Calamar se adjudicaría la primera manda con marcador de 22-18.
En el segundo parcial, Platense fue sumamente superior con eficacia bajo el aro y negándole absolutamente todo a su rival para generar un parcial de 11-0 y liderar 33-18 cuando quedaban menos de cinco minutos. Había pasado la mitad del cuarto y los de Santiago del Estero aún no habían convertido puntos pero, sobre el final, la visita acortaría con un parcial de 0-8 liderados por Juan Pablo Arengo (14) para llegar al descanso con resultado de 36-31.
A la vuelta del descanso, el desarrollo era parejo hasta que, entrando en los últimos minutos, Eric Flor (19) comandó a los suyos para sacar más de diez puntos de ventaja permitiéndoles estar al frente por 55-44 en la llegada del cuarto y último periodo.
Platense parecía tener liquidado el pleito. A falta de 6 minutos, la distancia se había acrecentado a 16 puntos y nada indicaba que Olímpico podía darlo vuelta. Sin embargo, Patricio Tabarez (14) y Devon Collier (15) no tenían en sus cabezas la posibilidad de resignarse antes de tiempo, comenzando a ser eficaces bajo el aro rival y acortando la brecha a punto tal de quedar a nada más que un punto de desventaja con menos de un minuto y medio por jugar.