Sacachispas fue el verdugo de Platense en la noche de Vicente López. El Lila-con sus escasas armas- le sacó un punto a un Calamar errático pero superior. Los hombres de Fernando Ruiz dominaron todo el partido ante un rival que aguantó el empate con uñas y dientes. Fue un resultado histórico para los jugadores de Villa Soldati en un duelo trabado y parado por innumerables faltas y atenciones médicas.
Cada equipo sabe su libreto y tanto el Marrón como el Lila lo dejaron en claro. El local se lanzó al ataque frente a un elenco de Norberto D´Angelo que apeló a la defensa de una unidad que le sirve y mucho. Facundo Curuchet y Marcelo Vega fueron los abanderados de Ruiz por las bandas con centros que no llegaron a destino. La única chance de peligro se generó en los pies del propio Vega (Marcelo) con un remate en el travesaño. El dominio fue notorio (pero inofensivo) del dueño de casa y la visita solo respondió con un tiro al arco que terminó en la parte externa de la red por intermedio de Eduardo Dos Santos.
La desesperación apareció en el Ciudad de Vicente López pero la fórmula no varió. El locatario lo buscó y estuvo cerca con un disparo de zurda de Juan Olivares al lado del palo derecho y luego con una chance desperdiciada por Daniel Vega tras un desborde de Cristian Zarco. Saca hizo su trabajo: esperó, demoró el juego en innumerables momentos con faltas reiteradas y pedidos médicos y resistió los ataques rivales. Y así fue hasta el final.
Te saca puntos propios y ajenos. El Lila sumó otra vez de visitante (ganó la primera fecha en Escalada) y le quitó dos unidades a uno de los candidatos como Platense. La historia de Sacachispas -que volvió a formarse como siempre, esta vez una pirámide- sigue creciendo con un sueño Metropolitano.