Saben a lo que juegan y tienen un potencial riquísimo. Son la picardía y el potrero sudamericano con los ex Lanús, Diego Valeri y Sebastián Blanco, pero también con las órdenes del colombiano, Giovanni Savarese, en el banco de suplentes. Los Madereros derrotaron a la U en semifinales por 2 a 1 y, con un invicto magistral, se metieron en el partido decisivo del petit torneo de la MLS.
Portland Timbers salió decidido a ganar el juego en Orlando y encontró su premio sin tener que penar tanto como en los octavos de final ante Cincinnati. Para el Philadelphia Union todo fue cuesta arriba hasta que los de Oregon amainaron con sus intentos ofensivos y le cedieron algo de espacio a la escuadra de Jim Curtin.
A los 10 minutos, el equipo verde ya había creado dos situaciones claras. Un bombazo del costarricense, Marvin Loria, que contuvo bien Andre Blake, y un zaptazo hermoso de Blanco que obligó al jamaiquino a revolcarse contra su palo izquierdo para mandar la pelota al tiro de esquina. Con ese nivel, la apertura del tanteador no tardó en llegar.
Iban 12 del capítulo inicial cuando Valeri lanzó un tiro de esquina con mucha rosca y, Jeremy Ebobisse, de cabeza fusiló al guardameta del Philadelphia Union para marcar el 1 a 0. El autor del tanto estuvo cerca de repetir el festejo antes de la media hora con un bombazo que no pudo desactivar el arquero caribeño pero que le sacó astillas al travesaño. Portland Timbers era amo y señor del encuentro en Disneylandia.
Después de un remate de media distancia de Chris Duvall que despintó el caño derecho de Blake y cuando los Madereros no padecían a su rival, fue la U quien tuvo un obsequio celestial para poder empatar el asunto. Blanco abrazó a Jamiro dentro del área, Allen Chapman no dudó en sancionar la pena máxima. No obstante, el brasileño, Sergio Santos, quiso asegurar el penal pegándole fuerte y alto aunque estuvo más cerca de abollar la pelota de Epcot Center que de meterla en el rectángulo.
En la complementaria la tónica fue prácticamente similar. Portland Timbers, no se conformaba con tan escueta ventaja e iba por más. Valeri lo tuvo en la medialuna pero encontró bien parado a Blake. A los 20 minutos, Jaroslaw Niezgoda sacó un buen disparo que también halló la gran respuesta del jamaiquino. Hasta que, cuando iban 24, y aprovechando nuevamente un córner, Darío Zuparic conectó con su cráneo, Blanco hizo lo propio con su testa, y así completaron la máxima que afirma que dos cabezazos en el área son gol. Ahora, la durísima misión le correspondía a Philadelphia que debía remontar un 2 a 0 con el reloj en su contra y un rival sumamente armado en todas sus líneas.
Pudo descontar rápidamente el conjunto de Curtin pero Kacper Przybylko desperdició un mano a mano. De esta manera, recién tuvieron que esperar hasta bien cerca del final para ponerse a tiro del empate cuando Jamiro ejecutó un tiro libre, Steve Clark dio rebote, y Andrew Wooten terminó empujándola dentro de la cueva con el fin de poner algo de suspenso en Disney.
Sin sufrir, con orden, y con un cheque en «Blanco» por todo el potencial que tienen los de Savarese, Portland Timbers se metió en la final del petit torneo de la MLS. Los de Oregon se impusieron por 2 a 1 sobre Philadelphia Union y ahora deberán esperar por Orlando o Minnesota para dirimir quién será el campeón en la elite de los Estados Unidos.