Manchester City definió buena parte de la tensión ante Fluminense durante la primera mitad, y tras un complemento apagado, liquidó gracias a Foden.
Phil Foden se había quedado con una pequeña espina como autor material del segundo gol del City. El ofensivo inglés hizo la jugada y sacó el centro bajo, pero Nino grabó involuntariamente su nombre en el autogol.
Pero Foden tuvo su revancha en el tramo final del partido, asistido por quien convirtió el primer gol.
Julián Álvarez rompió por vértice izquierdo del ataque y sacó el centro bajo que Phil Foden conectó como punta de flecha de cara a Fábio. 3-0 y a otra cosa. El título de Mundial de Clubes para el City es solo cuestión de tiempo.