Federico Marín y Bruno Sansimoni hablaron en exclusiva sobre su temporada pasada, sus expectativas en el conjunto Milrayitas y su pasado en el clásico rival.
El Pájaro Marín y el Chule Sansimoni,quienes llegaron al equipo dirigido por Leandro Ramella para disputar la temporada 21/22 de La Liga Nacional, se refirieron a su llegada al Milrayitas y todo lo que pusieron en la balanza para aceptar la oferta de la dirigencia marplatense.
Vermouth Deportivo: ¿Cómo se dio esta oportunidad de venir a Peñarol?
Federico Marín: –Comenzó hace varias semanas, a través de mi representante y los dirigentes de Peñarol mostrando un gran interés en mí y, sumado a eso, Leandro (Ramella) se puso en contacto conmigo para contarme del interés y de la idea que tenía sobre mí para usarme al equipo. Eso fue avanzando día a día y, sumado a eso, el hecho de poder estar cerca de mi familia terminó de ser un gran factor para poder jugar y estar en pleno contacto con ellos.
Bruno Sansimoni: –Antes que nada, dejame agradecer a los dirigentes tanto como al entrenador por mostrar este interés por mi y darme esta oportunidad, y ya estoy con muchas ganas de afrontar lo que viene.
V.D.: -¿Cuáles son tus expectativas?
F.M.: –Muchas. Siempre al arreglar en un club se tiene expectativas personales y grupales, año tras año algunas se van renovando y otras se trabajan para mantener, pero las primordiales son las que se planteen como equipo una vez que esté el plantel conformado. Soy un privilegiado en poder seguir jugando profesionalmente a esta altura de mi vida y creo que lo principal es ser agradecido, disfrutarlo y aprovecharlo.
B.S: –Mis expectativas son las mejores, esperemos que podamos cumplir los objetivos que nos pongamos como equipo y que sea una buena temporada para todos.
V.D.: -¿Cómo crees que evolucionó tu juego desde que empezaste hasta este momento?
F.M.: –Como todo con el correr del tiempo, en algunas cosas vamos evolucionando y en otras involucionando. Creo que lo fundamental es saber identificar lo que ya no haces tan bien para disimularlo y potenciar lo que fuiste mejorando. Hoy en día no podría marcar presión toda la cancha durante el partido entero, pero mejoré otros aspectos de mi juego. Principalmente siento que cambié mi cabeza, la forma de ver las cosas, de aceptar lo que va sucediendo día a día y con ello seguir adelante.
B.S: –En todas las temporadas se aprende y se adquieren cosas nuevas. Eso es gracias a los entrenadores que uno va teniendo y a los roles que uno va cumpliendo en cada equipo. Y a la larga, te va haciendo un jugador más completo y esperemos que este año siga en esa línea y seguir mejorando para poder ayudar al equipo en todo lo que pueda.
V.D.: -¿Cómo te sentiste la temporada pasada, la cual fue atípica para muchos, en especial para ustedes?
F.M.: –La temporada pasada, como decís vos, fue una temporada atípica debido a que nunca estuvimos tanto tiempo parados esperando el inicio de la próxima y el poco tiempo que tuvimos en realizar una pretemporada. Así que fue todo un experimento, que personalmente siento que salió bien, porque la liga se pudo realizar hasta su final, se reactivaron otras categorías, y eso fue algo grandioso porque todos necesitábamos trabajar. Como equipo, no pudimos cumplir el objetivo principal que teníamos y siento que nos quedó una deuda pendiente; y en lo personal, la duda era si iba a poder estar a la altura físicamente ante semejante exigencia diaria, de tantos partidos por semana, y por suerte sentí que estuve a la altura.
B.S: –Fue una temporada muy rara, muy desgastante, que se jugó toda en un mismo lugar y, en el caso de mi ex equipo (Hispano Americano), no pudimos hacer pretemporada en nuestra ciudad. A pesar de eso, estoy contento porque se pudo jugar y hay que estar agradecido con todos los que lo hicieron posible. Y en cuanto a lo personal, estoy feliz porque pude cumplir tanto en lo individual como en lo colectivo, ya que se cumplió el objetivo del club.
V.D.: -Hubo muchos ex Peñarol que han pasado por Quilmes y viceversa, ¿crees que eso te va a costar con la gente?
F.M.: –Es una situación en la cual la voy a tener que manejar con total respeto por ambas partes. Con la gente de Quilmes, por el pasado que tuve en el club, entiendo que alguno se pueda molestar, es parte de esto y créeme que lo entiendo, pero también sé que es mi trabajo y que mi familia está ante todo. Y con la gente de Peñarol, la única manera que veo de iniciar este nuevo camino es siendo lo más profesional posible e ir ganándome la confianza de ellos día a día dentro de la cancha.
B.S: –Como te dije antes, estoy muy agradecido tanto como con el club, los dirigentes y con Leandro (Ramella) por darme esta oportunidad. A esto lo tomo como un trabajo, es nuestra visión de nuestro deporte, de nuestra profesión, así que espero llevarla con el mejor profesionalismo posible.