Patronato ganó un partido increíble ante Lanús en la cancha de Arsenal y pasó a los octavos de final de la Copa Argentina. El Grana dominó gran parte del encuentro y siempre estuvo adelante en el marcador pero el Patrón fue efectivo, estiró un desarrollo desfavorable a los penales y tuvo una actuación perfecta en las penas máximas que le sirvió para sacarse de encima a un peligroso equipo de Luis Zubeldía. Ahora, el de Paraná espera al ganador de Estudiantes de San Luis y Villa San Carlos.
En el primer tiempo, hubo un solo protagonista y fue el club del Sur de la Provincia de Buenos Aires. El Granate insistió en el arco rival pero Matías Ibañez se lució con varias atajadas: cabezazo de Guillermo Burdisso, remates de Pedro De la Vega en el área chica y un testazo de José Sand. El Rojinegro produjo solo una escapada de Nicolás Delgadillo y casi siempre jugó en su propio campo. El cero lo rompió Matías Esquivel (de buen partido) con un golazo desde afuera del área y le dio justicia a la noche de Sarandí.
El Patrón debió salir de la «cueva» en el complemento y alcanzó el empate con un penal marcado por Junior Arias. Sin embargo, «Pepo» De la Vega adelantó nuevamente a los hombres de Luis Zubeldía con un tiro libre al ángulo pocos minutos después de la igualdad. Los dirigidos por Iván Delfino tuvieron paciencia, aguardaron alguna chance y la encontraron en una contra de Arias que culminó en la red. El empate se mantuvo hasta el final y el clasificado se definió en los penales.
El club de Paraná no falló en la definición desde el punto penal, marcó las cinco ejecuciones en los pies de Sebastián Sosa Sánchez, Lautaro Torres, Nicolás Franco, Matías Palavecino y Leandro Marín, y disfrutaron de la falla de Pedro De la Vega para pasar de ronda en la Copa Argentina. Lanús jugó mejor y mereció clasificar en los noventa minutos pero esto es fútbol y los partidos deben cerrarse a tiempo. La efectividad del Patrón en el arco rival y en las penas máximas fueron suficientes para seguir con vida en el torneo más federal.