Liverpool complicó su partido en St. James´Park con un pasaje letal de dos minutos, con un error que le costó gol en contra y la expulsión de su capitán.
Salah jugó para atrás y Alexander-Arnold no logró controlar la pelota; Anthony Gordon robó, se marchó sin oposición al área y definió entre las piernas de Alisson.
Dos minutos después Virgil van Dijk bajó a Isak en el ingreso al área y recibió la roja directa por último hombre.