«Fideo» tuvo una montaña rusa de emociones en su estreno absoluto dentro de la Serie A. El rosarino saltó a la verde gramilla como titular en la Vecchia Signora y anotó el primer gol de la temporada para el conjunto de Turín. Si bien la figura fue Dusan Vlahovic, lo del argentino terminó siendo maravilloso hasta pedir el cambio.
Sonrisas para el ex Real Madrid y PSG. El emblema de la Albiceleste le daba lindas noticias a Lionel Scaloni y su cuerpo técnico porque se mostró sumamente activo en la goleada de Juventus ante Sassuolo por 3 a 0. Lo preocupante fue cuando debió ser reemplazado por una molesita en su aductor.
El gol del «Fideo» llegó a los 26 minutos del primer tiempo y se trató de una obra de arte. Alex Sandro levantó un centro desde la banda izquieda, el rosarino le entró de volea y de pique al suelo, y la redonda se coló por detrás de Mattia Perin tras la magnífica respuesta del otrora Benfica de Portugal.
En la complementaria, Di María estuvo muy cerca de marcar otro tanto en su cuenta personal al empalar un tiro con destino al palo más lejano de Perin. Sin embargo le faltó puntería por muy poco aunque, el argentino, contó con una rápida revancha.
Sassuolo salió jugando del fondo, Kaan Ayhan regaló la pelota en defensa y cayó derecho en el pecho de «Fideo» que dominó y asistió a Dusan Vlahovic. El serbio, que ya había marcado el 2 a 0, se encargó de poner cifras definitivas con un zurdazo imperdonable.
Todo era alegría para Di María hasta que a los 20 del segundo tiempo tuvo que salir de la cancha con una molestia en el aductor. Si bien se estima que no sería una lesión de gravedad y que se tratará de un cambio por precaución, el rosarino tuvo también su momento gris en una noche de puro brillo para él y Juventus.
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