CENTRO ESPAÑOL: «PARA NOSOTROS, CENTRO ESPAÑOL ES COMO SI ESTUVIÉRAMOS EN LA SELECCIÓN ARGENTINA»

Los encargados de llevar las riendas de Centro Español, club que milita en la Primera D, son Sergio «el Tano» Orsini y Matías Modolo. La dupla, que se conoce desde años anteriores gracias al CIFA, intentan imponer una idea de juego y trabajo distinta a las del resto de la divisional. Y junto a ellos dialogó Vermouth Deportivo contando como se conocieron, qué es el CIFA y cómo llegaron allí, qué significa el Gallego y la relación que conllevan como dupla técnica:

El primer contacto que tienen nuestros personajes en cuestión se dio en CIFA. Para conocer un poco más sobre este centro de jugadores libres, los protagonistas lo definen a su manera:

Sergio Orsini: CIFA es un centro de entrenamiento para jugadores libres y no libres, dependiendo los horarios que tengan, donde perfeccionamos e intentamos corregir errores. Buscamos potenciarlos y les damos una mano haciendo pruebas en equipos para darles la posibilidad para que se puedan mostrar. Hacemos entrenamientos intensivos, de lunes a viernes, les damos la ropa, se les da desayuno y se entrena todos los días sin suspenderse por lluvia. CIFA surgió de estar cansados de la burocracia del fútbol y quisimos intentar trabajar a nuestra forma. Cuando arrancamos, junto a Diego Herrero y Esteban Bertotti, mis socios, teníamos un jugador sólo: yo le tiraba centros, uno le daba una pelota corta en el predio. Fuimos creciendo, estamos hace 6 años. Ahora tenemos otros proyectos distintos, nos vamos expandiendo y somos casi 12 personas trabajando.

Matías Modolo: Hace 3 años, cuando yo decidí dejar de ser futbolista me ofrecieron hacerme cargo de un grupo, empezar a dirigir en principio en la Liga Lujanense y después se dio lo de la Liga Mercedina, donde conseguimos un ascenso al torneo Federal. Siempre nos fuimos poniendo objetivos concretos, reales y los fuimos logrando. Somos un grupo de trabajo bastante extenso, hay chicos libres que se mantienen entrenando, chicos que compiten en la Liga Mercedina, en el club Trocha que dirigí yo a principio de año en el Federal C y en otro grupo estamos el Tano, el profe Iván y yo al frente de Centro Español.

La primera experiencia como dupla para Orsini y Modolo tiene lugar en Centro Español y el éxito lo acompañó en su primera temporada: le escapó a la desafiliación y clasificaron al Reducido por un Ascenso a la Primera C. Y así cuentan su llegada al Gallego:

SO: Cuando nadie nos escuchaba, cuando nadie confiaba en gente nueva en el fútbol, tuvimos la posibilidad de agarrar Trocha y siempre dije que para nosotros era el Real Madrid porque era el club que nos dio la oportunidad y ahora Centro Español es como el Barcelona. Para nosotros es como si estuviéramos en la Selección Argentina. Centro Español confió, confía, están muy contentos y nosotros estamos todavía más contentos con ellos. Nunca dudamos en agarrar y establecer nuestros métodos de trabajo para, mal o bien, ordenar un poco la parte futbolística del club.

MM: Me encontré con una comisión directiva de pocas personas que tenían muy en claro que no querían repetir experiencias pasadas, no sólo en cuanto a resultados sino también en cuanto a organización y manejo. Ellos pidieron referencias sobre nuestro trabajo y, desde el primer día, nos dieron libertad absoluta para trabajar, para manejar, decidir, hacer y deshacer. Con el tiempo fueron viendo que nuestro trabajo era honesto y cada vez nos dieron más respaldo, incluso cuando los resultados no se nos daban. Cuando habían pasado 6 fechas en las que no podíamos ganar, el presidente se acercó y nos dijo que estaba conforme con el trabajo hecho y sinceramente son pocos los dirigentes que entiendan que el fútbol a veces no responde a lógicas, que 2+2 a veces da 5 y es complicado, a veces, que te respeten y apoyen un proyecto.

El trabajo como dupla técnica implica, entre otras cosas, la toma de decisiones en conjunto, una organización distinta a “las comunes” y adaptación a las formas y maneras del otro. Sergio y Matías cuentan cómo es el trabajo que conllevan día a día.

SO: Matías como compañero es excelente, estamos forjando una amistad. Lo tuvimos como jugador en CIFA y después Esteban Bertotti  lo reclutó cuando él no quiso jugar más para que trabaje con nosotros. Como compañero es excelente, los dos somos muy enfermos, a veces son las 12 de la noche y estamos hablando para ver que hacemos al día siguiente. Creo que estamos por el buen camino y Matías como técnico es muy bueno, muy detallista. Por ahí, al haber sido más defensivo cuando jugaba está muy al tanto de esas cosas puntuales y yo fui delantero, voy un poco más a la vorágine y tenemos un poco el equilibrio justo. Los dos aprendemos diariamente en todo y estamos muy contentos.

MM: Al Tano lo conozco hace 5 años porque cuando yo, después de jugar la final del Reducido con Midland no renuevo, fui a entrenar al CIFA como futbolista y después tuve la suerte de arreglar en Laferrere y cuando quedamos afuera en semifinales, fui nuevamente porque decidí dejar de jugar. Como dupla técnica tenemos un trato que nos genera a veces una incertidumbre porque por más buena relación que tengamos, tenemos que tomar decisiones y a veces tenemos opiniones diversas. Pero nos llevamos muy bien y es mi primera vez como dupla, formando un buen equipo. Nos respetamos muchísimo, no sólo en la parte humana, sino también profesional. En general no discutimos y cuando uno tiene una convicción muy fuerte, y está seguro que va por ese lado, nos respetamos y respaldamos.

Dirigir en la Primera D, categoría amateur, presenta sus complicaciones extra debido al trabajo fuera del fútbol que tienen la mayoría de los jugadores. Consultados por eso, Orsini y Modolo definieron cómo se las ingenian junto a su grupo para superar cada una de las adversidades de la vida:

SO: Técnico se es siempre, estés al frente de profesionales, amateurs, countrys o lo que sea. Lo que cambia son los objetivos. Amo lo que hago y tratamos de corregir mucho a los chicos, a lo que les falta. Somos claros en los conceptos. Pero bueno, el técnico de la D tiene algunas cosas que quizás en la B o B Nacional no se viven. Los muchachos trabajan, por ahí terminan tarde o vienen cansados, tenes que consensuar y confiar mucho en el jugador cuando te dice que está bien o cansado, sos un técnico educador y un poco padre. Yo siempre aconsejo a los chicos diciéndoles que se puede trabajar, que nunca dejen el estudio, que se puedan acomodar los horarios, apostar, pero sin dejar cosas de lado.

MM: : La mayoría de los muchachos saben que, lamentablemente, jugando en el ascenso resignarán un montón de cosas personales y congeniarán el trabajo que tienen por la tarde o la noche, o mismo a veces a la mañana, con el entrenamiento. Trabajamos la parte de entusiasmo para el que juega pero también para el que no le tocó, va al banco o queda afuera de los 18, se mantenga activo y sepa que puede jugar en cualquier momento. El tema de los horarios y los días es algo complicado, porque sabemos que programan siempre primero a los equipos de mayor renombre y dejan la D para lo último pero eso no implica resignarse a jugar cualquier día a cualquier hora. Les pedimos que cuiden el trabajo, que el día que no puedan venir nosotros los vamos a respaldar pero también, que nos lo devuelvan adentro de la cancha. Es una situación muy complicada.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.