Ambos tuvieron su momento y sus situaciones para convertir, sin embargo todo se dio en el marco de un duelo por momentos gris.
Sevilla fue de menor a mayor en la primera mitad y, en definitiva, fue quien más se acercó con los intentos aislados de Rakitic, Óliver Torres y Lucas Ocampos.
Osasuna, que había pedido todos sus partidos como local en La Liga, mejoró en el complemento y tuvo la mejor de todo el partido con una gran jugada que Budimir terminó definiendo contra el poste.
Antes Lucas Torró lo había tenido con el tiro cruzado que pasó muy cerca del poste.
En el tramo final Sevilla volvió a tener las mejores, el tiro libre de Joan Jordán que salvó Sergio Herrera y un intento de Lucas Ocampos, sobre el cierre, que pasó muy cerca.
Cero a cero en un partido que mereció goles, pero al que el empate no le quedó mal.