Osasuna tuvo siete minutos de furia en los que definió un partido de trámite sencillo ante un Alavés que se cae a pedazos. Los Rojillos le sacaron provecho a dos pelotas paradas y consiguieron una ventaja rápida que nunca se movió de ese lugar. A pesar de un buen arranque, los Babazorros se cayeron en lo anímico con los goles en contra y acumularon su cuarta caída consecutiva.
Los Albiazules salieron con todo al primer tiempo y lo demostraron con dos intentos de Rioja en el comienzo aunque la propuesta local se quedó en ese instante. Los Gorritxoak se alejaron del asedio y mejoraron a través de la pelota parada. David García dio el golpe inicial con un cabezazo al ángulo y poco tiempo tiempo, Roberto Torres anotó el segundo de penal (mano de Toni Moya). La actitud del dueño de casa no fue suficiente y se fue al vestuario con dos goles abajo.
La diferencia era de la visita y pudo aumentar cuando empezó el complemento. A los hombres de Javier Calleja no les salió ninguna ni siquiera con los movimientos del banco de suplente. Las ideas nunca aparecieron en el local que se vio superado ante el club de Pamplona.
Los Rojillos se acomodaron en los primeros puestos de La Liga con una victoria sin problemas en territorio Babazorro. Alavés deberá mejorar si quiere salir del fondo de la tabla de posiciones.