Los Rojillos padecieron el andar de unos Granas que le hicieron la vida imposible en la tarde catalana. El equipo de Pamplona recién encontró el alivio necesario en tiempo suplementario y gracias al gol en contra de Éric Montes. Así, los de Jagoba Arrasate se metieron en octavos de final de la Copa del Rey.
Osasuna pateó, probó, intentó, buscó y el premio recién llegó cerca del cierre en la ciudad de Tarragona. Ante uno de los clubes más viejos de España como el Gimnastic, la batalla se libró durante dos horas y casi de milagro no derivó en la definición por penales.
Arrasate puso toda la carne al asador y empezó a ganarlo desde temprano con gol de Kike García. Sin embargo, el dueño de casa lo empató en la complementaria con un grito de Pablo Fernández que que, un rato más tarde, se fue expulsado por Isidro Díaz de Mera Escuderos.
Con el pleito derivado al suplementario, los Rojillos fueron al frente sabiendo que eran superiores y que además contaban con un hombre de más. Volcando todas sus fuerzas en ofensiva consiguieron el festejo en el tanto en contra de Montes.
Gimnastic hizo un gran trabajo, y de hecho venía de eliminar al Málaga. No obstante, en Catalunya, no pudo continuar con su notable labor y quedó en el camino frente a un Osasuna que ganó 2 a 1 para meterse en octavos de final de la Copa del Rey donde se enfrentará al Mallorca.
Foto: @Osasuna