Los Txuri Urdines se impusieron por 2 a 0 en la noche de Pamplona y en lo que fue la apertura del telón de la fecha 32 en La Liga. El equipo de San Sebastián ganó con un grosero error del arquero rival, sacó gran ventaja en puestos de Champions y su eterno rival también lo disfrutó porque no podrá en riesgo su séptimo lugar.
La caída de Osasuna le sentó bárbaro a los dos conjuntos vascos. Al Athletic de Bilbao, sin jugar, porque los de Jagoba Arrasate no sumaron unidades para barrerlo provisoriamente de la plaza de Conference League. Y a la Real Sociedad porque sumó de a tres en El Sadar para afirmarse en el cuarto puesto de la elite española.
Los locales «regalaron» el partido desde temprano. A los 5 minutos del período inicial, Sergio Herrera salió jugando mal desde su cueva. La pelota cayó en los pies de Mohamed Ali-Cho que abrió con David Silva y este hacia su izquierda para Ander Barrenetxea.
La jugada en sí no revestía demasiado peligro y, encima, parecía que el esférico se perdía por línea de fondo. Barrenetxea llegó a mandar el centro como poniéndola nuevamente en órbita hasta que Herrera hizo el segundo obsequio. El esférico le pasó por debajo del cuerpo, pegó en su taco, y se metió en contra de su cueva.
Osasuna intentó empatarlo y lo pudo hacer en dos ocasiones de Kike García. La primera de ellas, a los 23 minutos, fue tras una salida en falso de Alejandro Remiro pero con un zurdazo sin fortuna. La otra casi de mediavuelta que se fue apenas alto.
Real Sociedad, viendo como se arrimaba su rival, también contestó con artillería pesada en un zapatazo de Mohamed Ali-Cho que tapó Herrera. No obstante, semejante obsequio desde el vamos le daba la gran sonrisa a los dirigidos por Imanol Alguacil.
El dueño de casa llegó en el comienzo de la complementaria con un zurdazo alto de Kike Barja. Después las claras fueron para los Txuri Urdines. Alexander Sørloth, en una jugada donde le rompieron la indumentaria, tocó para Mikel Oyarzabal que sacudió, rebotó en Herrera y pegó en el travesaño.
Los de San Sebastián iban al frente, encontraban espacios, y a cinco para el final lo tuvo Takefusa Kubo con un tiro a colocar que se fue apenas ancho. Sin embargo, el japonés tuvo revancha y en el descuento sentenció la historia tras una asistencia de Mikel Merino con ojos en la nuca para que el nipón defina con un tiro rasante.
Osasuna dejó pasar una gran chance en casa para meterse provisoriamente en puestos de Conference League algo que, por ahora, le continuará perteneciendo al Athletic de Bilbao. Su enterno rival, la Real Sociedad, también le dio una mano con este triunfo por 2 a 0 con olor a boleto de Champions League.
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