Ambos llegaban a Pamplona con seis juegos sin triunfos y servía todo menos el empate. Los Franjirrojos comenzaron mejor pero se desinflaron sobre el cierre. En la última del partido, un cabezazo de Raúl García le dio el 1 a 0 a los Rojillos.
Rayo Vallecano tuvo un primer tiempo superior a Osasuna pero no acertó en el arco rival. Las más clara fu un tiro libre sumamente violento de Florian Lejeune que desvió con lo justo Sergio Herrera y terminó salvando el parante izquierdo.
En el capítulo inicial, los de la capital española volvieron a generar peligro en otra pelota parada. En este caso, Isi Palazón levantó el esférico y, por detrás de todos, Abdul Mumin recibió sin marcas para rematar por arriba del travesaño en la puerta del área chica.
Los Franjirrojos siguieron mostrando sus mejores armas en el arranque de la complementaria con un zurdazo de Raúl de Tomás que salvó Herrera con los pies. Así también, el francés Lejeune volvió a probar con un tiro libre que despintó el horizontal de los Rojillos.
Más allá de eso, en la media hora final, el equipo de Jagoba Arrasate mostró rebeldía y arrinconó a los de Francisco Rodríguez. El dueño de casa tuvo una oportunidad inmejorable en un córner desde la derecha pero el cabezazo de Iker Muñóz, que ya había superado a Stole Dimitrievski, se estrelló en el travesaño.
En tiempo de descuento, el Franjirrojo se salvó milagrosamente con un remate de Jon Moncayola que desvió con los pies Dimitrievski. Sin embargo, en la última, llegó un tiro de esquina desde la izquierda y allí Raúl García acertó de cabeza para desatar la fiesta en El Sadar.
Rayo Vallecano hizo un esfuerzo durante una hora de reloj y regresó a Madrid con las manos vacías y siete sin ganar. La fiesta en Pamplona fue para el dueño de casa que reaccionó a tiempo, ganó 1 a 0 y volvió al triunfo después de seis jornadas en La Liga.