El volante de San Lorenzo recibió una condena de dos años con prisión condicional por un hecho que data del 2015.
San Lorenzo volvió al triunfo el último fin de semana con un 1 a 0 agónico frente a Vélez en el Nuevo Gasómetro. El héroe de la tarde fu Néstor Ortigoza, que estaba en el banco de suplentes, e ingresó en el minuto 53 del segundo tiempo para patear y hacer el penal que le dio el triunfo a su equipo.
Sin embargo en las últimas horas, el Gordo fue noticia pero por un hecho nada agradable y que lo puede comprometer. Es que el Juzgado Correccional 2 de los Tribunales de Morón decidió condenarlo con dos años y dos meses de prisión condicional por amenazas coactivas contra Mauricio Argañaraz, ex jefe de seguridad de San Lorenzo.
Según lo que dice la causa, el volante le habría entregado dinero a Argañaraz para que este le pague unas patentes del vehículo personal, aunque los mismos nunca se efectuaron. Al enterarse de esto, el jugador del Ciclón se dirigió hasta la casa del ex jefe de seguridad del club para exigirle la devolución del dinero junto a un acompañante, quien según Argañaraz, sacó un arma de fuego y lo amenazó.

Si bien Orti reconoció que fue al domicilio, negó las acciones intimidatorias. De esta forma, el Juzgado decidió que el volante deberá abonar el pago de las costas procesales, además de fijar residencia ante los Tribunales y «someterse al cuidado del Patronato de Liberados».