Por: Cuello Gabriel | @CUELLOGABRIEL_
El enfrentamiento en Oklahoma entre el Thunder y Houston Rockets finalizó en derrota por 106-136 para el equipo local. Una vez terminado el partido, el escolta Shai Gilgeous-Alexander habló con la prensa respecto al resultado final y el próximo partido que será contra el mismo rival.
El calendario volverá a enfrentar al Thunder y a los Rockets con tan solo dos días de diferencia, excusa suficiente para que un competidor como Gilgeous-Alexander se sienta motivado de cara a la oportunidad de volver a cruzarse: “Me hace sentir mejor eso. Ojalá hubiésemos ganado hoy, pero no hicimos lo suficiente, ni siquiera para un partido parejo. Pero bueno, lo descifraremos mañana e intentaremos ser el mejor equipo para el miércoles. Creo que este tipo de derrotas hacen que sólo te puedas concentrar en esto, puede pasar pero seguís adelante e intentas mejorar”.
El conjunto de Mark Daigneault nunca pudo entrar en juego y la ventaja de Houston se vio reflejada en los 30 puntos de diferencia al momento del pitido final. “Todos los equipos hacen tiros como ellos y están cómodos desde un principio, creo que fue el caso de esta noche. Intentan sacarme de mi zona de confort y, cuando nosotros quisimos recuperar, ya era un poco tarde, ellos ya estaban cómodos”, expresó Shai y agregó con optimismo: “Creo que el caso de hoy es que al principio fueron por lo más fácil y, para cuando quisimos frenarlos, era un poco tarde. Como dije, vamos a aprender de esto e intentar ser mejores”.
Al final de la primera parte, hubo un pequeño susto para el coach de Oklahoma, ya que a su principal anotador se lo notaba lastimado y se retiró rengueando. Éste debió salir, pero el problema no pasó a mayores. “Los entrenadores querían que esté afuera para asegurarse de que estoy bien, pero yo estaba sintiendo el momento, por eso insistí en jugar otra vez. Solamente me estaban cuidando y por eso salí del juego para un control rápido y poder volver”, sentenció Gilgeous-Alexander.