La edición número 98 del Superclásico del Ascenso tiene dueño. En el estadio República de Mataderos, Nueva Chicago superó al rival de toda su vida por 2 a 0, e hizo delirar a sus hinchas que acompañaron. El eterno Christian Gómez abrió la cuenta, mientras que Alejandro Martinuccio hizo lo propio y selló el primer triunfo del Verdinegro en el torneo.
Lunes 15:35 horas estaba pautado el inicio de un encuentro del cual había mucha expectativa, sobre todo del público local, que iba a colmar el estadio el domingo, día en el que se iba a disputar inicialmente. Sin embargo, la policía no podía brindar la seguridad necesaria para un encuentro con público local, y decidió pasarlo al día siguiente, y solo con socios. El Torito no llegaba de la mejor manera al partido, tras haber igualado en el debut, y sufrir una goleada en su visita a Aldosivi en Mar del Plata, aunque en frente tenía un rival que su juego no era el que esperaba, y tras una derrota en el primer partido, venía de ganarle a Santamarina.
El encuentro comenzó con lluvias y granizo, y con el conjunto de Floresta mejor parado, y que hasta pudo crear las primeras situaciones de la mano de Leandro Barrera y Matías Sandoval, que desarmaban el fondo rival, y si no pudieron abrir el marcador en esos primeros minutos fue por las buenas reacciones de Alan Minaglia. Sin embargo, de a poco comenzó a salir el sol en la tarde, y para Chicago también. Se asoció en la mitad de la cancha, y comenzó a realizar triangulaciones que lo dejaba, en varios tramos, a los de Floresta siendo espectadores de lujo. El curso del encuentro cambió y eran los de Facundo Argüello los que tomaron las riendas, y sobre los 26 se pusieron en ventaja. Un mal rechazo del fondo Blanco le permitió a Gomito Gómez capturar la pelota en la medialuna del área, y con un derechazo rasante, vencer a Nahuel Losada para poner el 1 a 0 con el que se fueron al descanso, y que desató la locura.
En el complemento, los dirigidos por Ignacio González mejoraron su juego, y esto fue percibido por el DT, que pese a su larga inactividad, le dio media hora de fútbol a Juan Manuel Vázquez, a quien se lo vio bien, e hizo jugar a sus compañeros. La visita estaba en constante amenaza de igualar el marcador, sobre todo cada vez que Barrera encaró a Franco Quiroga. Al Torito le costó acercarse al arco de Losada, pero tenía una virtud, en la que Gomito Gómez se destacó: cuidar la posesión. Esto hizo que el tiempo pasara, y que los de Floresta arriesguen en defensa, la zona más floja. Así fue como a los 34 minutos, Martinuccio – ingresó instantes antes por Gómez- le robó la pelota en la salida a Emir Faccioli, y definió cruzado para convertir su primer tanto luego de más de un año (agosto de 2016, jugando para Chapecoense vs Internacional) el 2-0 lapidario.
En esos últimos minutos, poco tiempo hubo para más. Chicago supo mantener esa difrencia, y sus hinchas desataron la alegría en el Matadero. El Torito se llevó la edición número 98 del Superclásico del Ascenso, y además consiguió su primer triunfo en este torneo de la Primera B nacional. Además, cortó una racha de ocho encuentros sin sumar de a tres. Por su parte, All Boys estuvo flojo con algunas piezas puntuales, y más por errores propios, se terminó quedando con las manos vacías.