La Liga Nacional de Básquet volvió tras el parate por la última ventana FIBA, y nos entregó una jornada con dos encuentros. Los ganadores de la noche fueron Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, y San Martín de Corrientes.
Unión (Santa Fe) 81 – Gimnasia y Esgrima (Comodoro Rivadavia) 87
La acción en la máxima categoría del básquet en nuestro país comenzó con el duelo disputado en el Estadio Ángel P. Malvicino. El comienzo del duelo fue bastante parejo, sin un claro dominador, y con la zona pintada como el centro de la batalla. Los internos del verde fueron los grandes protagonistas en los primeros asaltos, pese a una buena defensa propuesta por el local. El equipo de Leonardo Villagrán se acomodó en el segundo período, y le cedió el control de la pelota a Unión, quién sufrió a la hora de la creación de sus ataques. Un buen cierre de Gimnasia cerró la primera mitad 46 a 34, a su favor.
El complemento presentó un juego totalmente diferente, con un notorio cambio de actitud por parte del Tatengue. Los dirigidos por Sebastián Puñet (técnico interino tras la salida de Gabriel Puccato) lograron corregir varios errores realizados en los primeros cuartos en defensa. Por su parte, el Mens Sana se fue quedando con el correr de los minutos, sin encontrar soluciones tampoco en el banco de relevos. La remontada se vio reflejada en el electrónico, pero el vigente Campeón de la Copa Súper 20 reaccionó a tiempo. Con un parcial 9-0 en los últimos tres minutos, el elenco de Comodoro Rivadavia se quedó con la victoria 87 a 81.
San Martín (Corrientes) 88 – Riachuelo (La Rioja) 64
El segundo y último duelo de la noche se llevó a cabo en el Fortín Rojinegro de Corrientes. Los primeros minutos del cotejo fueron muy igualados, con un interesante ida y vuelta demostrado en el parquet. Las ofensivas de ambos costados tuvieron un inicio complicado, con una excelente actuación de las defensas durante los primeros 20 minutos. En el momento más crítico del juego se hicieron presentes los triples, aunque esto tampoco levantó mucho el ritmo de anotación. A falta de 50 segundos, un doble de Matías Solanas (23) cerró la primera mitad 36 a 34 para el rojinegro.
La reanudación del partido, tras el descanso largo, trajo consigo el quiebre del partido a favor de San Martín. Los dirigidos por Diego Vadell, con el quinteto titular en cancha, dominaron a lo largo de toda la cancha y estiraron la diferencia. Del otro lado, la ofensiva Eterna se apagó en este asalto, donde apenas lograron anotar 11 puntos. Las actuaciones de Solanas y Santiago Ferreyra (15) fueron fundamentales para que el Santo liquidara el juego a falta del último cuarto. Los últimos diez minutos fueron por mero compromiso, y sin sorpresas en el marcador, el resultado final fue 88 a 64 a favor del conjunto correntino que continúa invicto en casa.