El Nerazzurri dio una muestra de carácter en la noche de Lisboa y, en condición de visitante, se puso en ventaja con un gran cabezazo de Nicolò Barella para dejar sin respuestas a Odisseas Vlachodimos. El Encarnado, que había arrancado mejor en el partido, se fue entregando al andar de los dirigidos por Simone Inzaghi.
Después de un 0 a 0 en el primer tiempo con pocas situaciones de riesgo, Inter salió con mayor decisión al segundo tiempo y encontró en un centro lo que no había conseguido en los envíos aéreos durante el capítulo inicial. En este caso, y por banda izquierda, Alessandro Bastoni pinchó la redonda a la cabeza de Barella.
A pura velocidad, y picando a espaldas de todos, Barella le cambió la trayectoria al esférico con un frentazo para dejar estático a Vlachodimos. Como visitante y con el historia a su favor, el Nerazzurri dio un paso al frente en los cuartos de final de ida de Champions League y ante los Encarnados en la noche de Lisboa.
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